FranciaEn una carta entregada a su abogado, C�dric Jubillar admite haber matado a su mujer tras una discusi�n y haberla enterrado cerca de su casa en Cagnac-les-Mines, cerca de ToulouseC�dric Jubillar, ante el Tribunal, durante el juicio en septiembre de 2025.AFPCarlos FresnedaCorresponsal Par�sActualizado Lunes,

julio

13:14C�dric Jubillar, el pintor franc�s condenado a 30 a�os por la muerte de su mujer Delphine (cuyo cad�ver nunca apareci�), ha reconocido por fin su culpabilidad y est� dispuesto a revelar el paradero del cuerpo de su esposa. Durante el juicio, sin la m�nima muestra de remordimiento, Jubillar lleg� a afirmar que �l no "hab�a hecho nada a Delphine" y que no era responsable de su "desaparici�n".En una carta entregada a su abogado, Pierre Debuisson, Jubillar admite haber matado a su mujer tras una discusi�n dom�stica y haberla enterrado en un lugar cercano al domicilio familiar en Cagnac-les-Mines, cerca de Toulouse. El pintor de brocha gorda asegura estar dispuesto a "dar todos los detalles �tiles" sobre lo ocurrido en la noche del 15 al 16 de diciembre del 2020, cuando "desapareci�" Delphine, y expres� su intenci�n de "dar un entierro digno a la madre de sus dos hijos". Pese a la ausencia del cuerpo del delito y la escasa evidencia encontrada (un par de gafas rotas de la v�ctima) Jubillar fue condenado a 30 a�os de c�rcel y estaba pendiente del recurso de apelaci�n en septiembre. La declaraci�n en su contra de su propia madre, Nadine Fabre, fue crucial para condenarle. Fabre reconoci� haber escuchado decir a su hijo: "Voy a matar a Delphine y la voy a enterrar en un lugar en la que nadie la encuentre". Un total de 65 testigos desfilaron en el juicio, donde salieron a la luz las escenas de violencia conyugal protagonizadas por Jubillar, que ten�a geolocalizada a su mujer enfermera y sospechaba que ten�a un amante. El hijo mayor de la pareja, Luis, de 11 a�os, asegur� a trav�s de su administradora estar convencido de la "culpabilidad" de su padre, tras haber escuchado la discusi�n que precedi� a la "desaparici�n".Imagen de velas en la puerta de la casa de Delphine y C�dric Jubillar realizada el 6 de marzo de 2025LIONEL BONAVENTUREAFP Ni los intensos registros policiales en la casa familiar, ni los testimonios de los vecinos, ni el rastro dejado por el coche, ni el peinado de los bosques que rodean el pueblo sirvieron para poder localizar en su d�a el lugar en que el C�dric Jubillar enterr� a su mujer. La casi total ausencia de pruebas convirti� el caso en un misterio "digno de una novela de Simenon", en palabras del escritor Thibault de Montaigu, que escribi� en Le Figaro: "�C�mo puede alguien matar a su mujer sin dejar pistas, transportar su cuerpo en secreto, enterrarla en un lugar que no se puede encontrar y recibir a la polic�a en pijama mientras sus hijos duermen?".