El 16 de julio se celebrará en los juzgados madrileños un acto de conciliación entre las representaciones legales de la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el empresario condenado por el caso Mascarillas Víctor de Aldama. Es un acto procedimenal necesario y previo a la presentación de una querella por injurias. La presidenta acude a los tribunales españoles de la mano del despacho del exjuez Baltasar Garzón por las manifestaciones vertidas por Aldama en dos programas de televisión los días 4 y 5 de febrero en los que sostuvo que había recibido de ella un sobre con el logotipo o sello de la empresa estatal venezolana Petróleos de Venezuela SA (PDVSA). Ese sobre, que ya está en manos de la Audiencia Nacional contendría documentación relacionada con actividades que podrían ser delictivas.

El escrito, adelantado por El Mundo y al que ha tenido acceso elDiario.es, señala que “es inveraz, falsa o no ajustada a la realidad la afirmación consistente en la imputación de un hecho a Delcy Eloína Rodríguez consistente en que esta entregó al aquí requerido el sobre”. Por eso, en el acto de conciliación solicita que el empresario “reconozca que no son ciertos los hechos por él afirmados en los medios de comunicación Telemadrid y Cuatro” y que por tanto “se retracte de la falsedad de dicho hecho consistente en la persona que le entregó el sobre”.