El Gobierno va a poner en marcha un Plan Nacional de Fertilizantes, lo hará de forma paralela a Bruselas y con el objetivo de ganar autonomía estratégica en un producto que es imprescindible para el campo y que ha disparado los precios con la guerra en Oriente Medio, porque depende en gran medida del estrecho de Ormuz. De hecho, el aumento de precios desde febrero llega al 30%, según ha apuntado el ministro de Agricultura, Luis Planas, en la presentación del Plan.
“El conflicto impactó de lleno en el gas, el petróleo, pero una consecuencia aún más grave”, es la de los fertilizantes, ha indicado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, “porque por Ormuz pasa un tercio del comercio global de fertilizantes. La crisis podía llegar a las neveras de la gente. La geopolítica irrumpe de golpe en las cosas de comer”, ha argumentado. “Los fertilizantes afectan a la producción, a los márgenes, a los precios y a la seguridad alimentaria”.
“Hemos sido conscientes de que tanto en la cesta de la compra, como en un sector que tiene que lidiar con la emergencia climática, la sequía, las lluvias torrenciales o las plagas”, se necesitaba financiación. En este sentido, ha apuntado que 425.000 agricultores figuran como beneficiarios de las ayudas para la compra de fertilizantes, que suman 600 millones de euros. En total, ha indicado, el Gobierno ha destinado “más de 1.100 millones de euros para hacer frente a esta crisis, más del doble de la media europea”.










