Según el archivo histórico, un año después de declarada la independencia, el libertador José de San Martín fundó la primera Escuela del Perú. Lo hizo porque entendió que la República naciente precisaba de ciudadanos que supieran leer y escribir. Es decir, condiciones mínimas para ser libres.

De hecho, se calcula que en ese momento nueve de cada 10 peruanos eran analfabetos. Por ello, inspirados en los valores de la Ilustración, la escuela pública era la única manera de cambiar eso.

Hoy, más de dos siglos después, ese maestro sigue siendo la columna vertebral de la educación en el país.

De acuerdo con datos del Escale del Ministerio de Educación (2025), siete de cada 10 estudiantes de educación básica en el Perú asisten a un colegio público. Sin embargo, en regiones como la Amazonía, esa cifra supera el 95%.

Y ese maestro, el que enseña en los lugares más alejados, trabaja en condiciones muy distintas a las de un docente en Lima. En muchas escuelas rurales, enseña a varios grados al mismo tiempo en una sola aula. Todo ello lo hace con materiales insuficientes y sin conexión a internet.