OpiniónLa constituyente y la desobediencia civil son hoy las dos banderas de quienes no aceptan la derrota.05.07.2026 23:01 Actualizado: 05.07.2026 23:01 Germán Vargas Lleras tenía razón: la izquierda no solo iba a desconocer la derrota, sino que intentaría impedir que Abelardo de la Espriella pudiera gobernar. No se preparaban para hacer oposición democrática, sino para convertir la alternancia en una amenaza. Perdieron en las urnas y, antes de que el nuevo presidente se posesione, ya están ensayando el libreto de siempre: presión callejera, chantaje institucional, constituyente y desobediencia civil.Eso tiene un nombre: extorsión política.Cepeda lo sabe. La Constitución no impide que un colombiano con doble nacionalidad ejerza la presidencia. Y ningún presidente puede prometer impunidad ni convertir la justicia en seguro personal de su antecesor. Esas condiciones no buscan una solución institucional, sino una excusa para fabricar el estallido 2.0.El libreto ya lo conocemos. Primero se escoge una causa emocional. Luego se incendian las redes. Después se convoca a la calle. Más tarde aparecen los encapuchados, la llamada “primera línea”, la provocación calculada contra la Fuerza Pública, los bloqueos, la destrucción y la victimización inmediata. Finalmente, se intenta vender el caos como conciencia social.Eso ocurrió en el 2021 y la justicia determinó que no fue una protesta espontánea ni pacífica: hubo organización, vandalismo y delitos graves con financiación del Eln. Las pruebas en los computadores de alias Fabián y alias Uriel habrían documentado pagos para promover los desmanes en Cali. Es decir, mientras algunos hablaban de juventud indignada, los dineros del narcotráfico hacían de la protesta una fachada; y del caos, un negocio político.Por eso es tan grave escuchar ahora a sectores radicales hablar de hacer “invivible” el país a De la Espriella. La secretaria política de la Juventud Comunista no habló como demócrata derrotada, sino como terrorista: salir todos los días, gastar suela, volver ingobernable el país. La frase no es folclor juvenil. Es una confesión. No quieren oponerse: quieren generar miedo y destrucción.Esa ingeniería del colapso quieren repetirla con más rabia. Daniel Mendoza, alias Matarife, insultó a Cepeda por reconocer inicialmente el triunfo y lo acusó de venderlos. Bolívar y Carrillo amplificaron la misma furia. El mensaje de fondo es brutal: para esa izquierda, aceptar los resultados solo es válido cuando ganan ellos.La diferencia es que Colombia ya no es tan ingenua. El país vio lo que dejaron estos años: corrupción, desastre en la salud, deterioro de la seguridad, alianzas con los grupos criminales y un gobierno que invocó la Constitución cuando le convenía y la atacó cuando le estorbaba. Ya no pueden vender el incendio como primavera democrática.Abelardo no debe titubear. Debe garantizar la protesta pacífica, sí. Pero también debe aplicar la ley sin complejos contra quienes bloqueen, destruyan, intimiden o pretendan convertir a los jóvenes en carne de cañón de un proyecto derrotado en las urnas. La autoridad democrática no puede nacer secuestrada por la subversión.La constituyente y la desobediencia civil son hoy las dos banderas de quienes no aceptan la derrota. Una busca cambiar las reglas después de perder. La otra pretende desconocer el resultado antes de que el gobierno empiece. Ambas son ataques directos al Estado de derecho.Por eso Vargas Lleras tenía razón. Si intentan imponer la desobediencia contra la Constitución, habrá que responder con una consigna más firme: desobedecer la desobediencia. No para silenciar la protesta legítima, sino para impedir que los derrotados incendien el país. Porque detrás del estallido social que preparan late su verdadero propósito: ahogar con ruido el clamor de justicia ante la corrupción desbordada y borrar con caos la memoria de las masacres y los muertos que dejó la fallida ‘paz total’, en alianza con los peores narcotraficantes.LUIS FELIPE HENAO Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.