Noticia Exclusivo suscriptores La SAE está restaurando el ecosistema marino y saldando una deuda del Estado por el encallamiento de la recordada narco-embarcación.Caso Mr. Goby: la historia de corrupción, narcotráfico y biología marina escondida en la barrera coralina de San Andrés Foto: SAE.05.07.2026 22:01 Actualizado: 05.07.2026 22:01
El 31 de enero de 2009, ocurrió una de las peores tragedias ambientales registradas en la barrera coralina de San Andrés, el enclave natural que rodea y protege a la isla de altas mareas, y que permite la conservación de innumerables especies acuáticas.El marino Lioby Ricardo Bent estrelló la embarcación Mr. Goby en la delicada barrera de coral, encallando un barco carguero de más de 492 toneladas que, se supone, estaba bajo estricta administración estatal de la extinta Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE). El bien mueble estaba confiscado y depositado bajo arriendo, pues en el pasado perteneció a un narcotraficante que utilizaba las rutas del archipiélago para llevar coca a los Estados Unidos. Ahora, recién en 2026, esta historia de narcotráfico y omisión estatal está llegando a buen puerto.La respuesta está unos metros bajo el mar en la barrera coralina de San Andrés, a unos 2.5 kilómetros de la costa oriental de la isla, justo donde encalló el famoso Mr. Goby, dejando una afectación de 1.200 metros cuadrados de arrecife. LEA TAMBIÉN Allí, la Sociedad de Activos Especiales (SAE), junto a la oenegé Coralina y la Universidad Nacional, ubicaron un proyecto de recuperación ambiental que está cosechando frutos o, mejor dicho, cosechando nuevos corales. Las instituciones adelantaron la plantación de 55 reef balls o bolas de arrecife hechas de un cemento de pH neutro, las cuales tienen forma de cúpula, similar a un iglú, y que están llenas de agujeros. Su función es emular el arrecife que el Mr. Goby dañó tras estrellarse, y que al ecosistema natural le había tomado miles de años construir.El marino Lioby R. Bent estrelló la embarcación Mr. Goby en la barrera de coral. Foto:SAE.Los agujeros de las reef balls permiten que las corrientes marinas pasen a través de ellas sin volcarlas y crean escondites perfectos para que los peces y crustáceos se protejan de los depredadores. Su superficie texturizada, creada a propósito para simular la de los arrecifes naturales, está pensada para que los pólipos de coral, las esponjas y las algas se peguen a ellas fácilmente y empiecen a crecer, cubriendo la estructura por completo con los años. Asimismo, las entidades a cargo de este proyecto ubicaron tres guarderías adicionales en el fondo del mar, donde científicos han cultivado más de 1.500 corales para el posterior trasplante a las bolas de arrecife.Bruce Hoyos es biólogo marino de la Universidad Nacional y trabaja en el proyecto desde 2021. En diálogo con este diario explicó que “los corales, a nivel global, están sufriendo unos daños irreparables. Y si nosotros le generamos más presión, por medio de encallamientos o malas prácticas, a futuro nos va a pasar factura. Un dato que quizás la gente no sabe es que, en San Andrés, tenemos todas estas playas gracias a los corales. A esta barrera coralina. Toda la gente que viene a San Andrés y Providencia viene a hacer actividades náuticas permitidas por esta barrera natural. Si nosotros perdemos nuestros corales, vamos a perder todo lo que eso alberga allí, ¿ustedes se lo imaginan?”. LEA TAMBIÉN En palabras de Angie Acuña, bióloga marina que acompaña a la SAE en este proceso de reocupación, el reto para todas las entidades involucradas es enorme, pues con el encallamiento del Mr. Goby también se afectó el sustrato del fondo marino de la barrera coralina, destruyendo la capa física que componía el suelo del océano. “Durante años se afectó directamente el equilibrio ecológico de este ecosistema estratégico para todos los sanandresanos. En un segundo se destruyó un fragmento que le tomó miles de años a la naturaleza formarse. Este proyecto ayuda a tener una luz, porque muchas veces aquí en San Andrés se han encallado barcos, pero no hay respuesta”.Así se recupera San Andrés del desastre del Mr. Goby Foto:SAE.La historia del Mr. GobyLa embarcación Mr. Goby fue construida en 1944 en Estados Unidos, como un buque auxiliar de la Marina de ese país. Luego, fue vendido a una empresa carguera de la región, momento a partir del cual fue vendido una y otra vez, hasta terminar operando en el Caribe en actividades comerciales. A principios de los 2.000, la embarcación quedó en manos del isleño Ulis Ernesto Howard, quien quedó retratado en los expedientes judiciales como el ciudadano al cual las autoridades colombianas le incautaron la nave por narcotráfico. Según reportó la Armada Nacional en 2008, a través del Mr. Goby intentaron traficar 70 kilos de coca con destino a Estados Unidos.“La droga fue transportada hasta la isla de San Andrés a bordo de la motonave Mr. Goby procedente de Barranquilla, desembarcada en el muelle de la sociedad portuaria y posteriormente era llevada en un camión tipo furgón, en donde fue detectada por miembros del Batallón de Policía Naval Militar No 1. Durante la operación fue aprehendido el conductor del vehículo. Tanto el aprehendido como la droga incautada fueron puestos a disposición de la Fiscalía Especializada de San Andrés”, explicó la Armada. Una vez confiscado, el bien mueble fue tomado por la extinta Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), la cual en 2008 estaba en su ocaso y a punto de ser liquidada por corrupción estatal. LEA TAMBIÉN Los meses previos al encallamiento, de hecho, quien lideraba la extinta DNE era Carlos Salvador Albornoz, que en 2020 fue condenado a 19 años de cárcel por el escándalo de la venta irregular (y a precio de huevo) de varios predios, entre ellos el centro comercial Villa Country, de Barranquilla, que había sido incautado al narcotráfico.Como luego lo determinaría un fallo de la Dirección General Marítima, de 2014, la administración de la DNE del Mr. Goby fue tan deficiente que, justamente, encalló en la barrera coralina por una pésima gestión del bien. De acuerdo con el fallo, la embarcación se estrelló “porque los equipos de navegación y ayuda se apagaron. Asimismo, el timón falló por la explosión de una batería que producía la carga, este factor produjo que la corriente del mar los arrastrara” hasta la barrera.Así se recupera San Andrés del desastre del Mr. Goby Foto:SAE.El fallo develó, además, que quien fungía como depositario de la embarcación era Arturo Arnulfo Robinson Dawkins, quien luego sería alcalde de Providencia entre 2012 y 2015. La Dirección General Marítima lo declaró responsable del encallamiento, considerado uno de los hechos más graves que pueden suceder en alta mar. La entidad explicó que a él le correspondía conservar la nave en óptimas condiciones de funcionamiento, mantenimiento, conservación física y mecánica. Además, debía dirigirse a la capitanía de Puertos de San Andrés, para hacer una inspección a la embarcación y, así, verificar cuál era su estado. Ello nunca sucedió, la embarcación se estrelló y la barrera coralina pagó las consecuencias.En medio de ese proceso administrativo, asimismo, la Corporación para el Desarrollo Sostenible de San Andrés y Providencia (Coralina) emitió una resolución sancionatoria en contra de la extinta Dirección Nacional de Estupefacientes, por más de $1.000 millones de pesos, por la omisión en el retiro de la embarcación durante años. En 2015, incluso, buzos de la Armada Nacional realizaron una inspección al Mr. Goby, encontrando que durante años se permitió que el buque contaminara las aguas de San Andrés, dado que tenía residuos oleosos y el casco no se encontraba en las mejores condiciones. Un pleno riesgo para la isla, ante los ojos de todos. La Contraloría, en su momento, advirtió que, si bien el valor del seguro del Mr. Goby fue pagado, los daños ambientales persistieron por años. LEA TAMBIÉN “Para nosotros era terrible ver como el barco estaba perjudicando no solo a los servicios ecosistémicos que nos brinda esa barrera como protección costera, ante fuerte oleaje y ciclones tropicales, sino que también directamente el equilibrio ecológico de este ecosistema estratégico. Y ninguna autoridad quiso hacer algo por años”, agrega la bióloga Acuña.“Todos sabíamos que era una gran pérdida para el archipiélago, ya que este ecosistema es muy importante para la comunidad. Ustedes no se imaginan cuánto. Nosotros los isleños ejercemos todas nuestras actividades en torno a este ecosistema, por lo cual intentamos cuidarlo de todo tipo de daños, entre los cuales están los encallamientos”, concluyó, también, el biólogo Hoyos.Así se recupera San Andrés del desastre del Mr. Goby. Foto:SAE.Una acción popularCon semejante barco encallado en la barrera coralina de San Andrés y una entidad responsable que luego sería liquidada mediante decreto por el expresidente Juan Manuel Santos, la ciudadanía de San Andrés tuvo que dar el timonazo que diera vuelta a la situación. Ahí fue cuando, en 2010, el ciudadano Radley Bent Bent presentó una acción popular en contra del Ministerio de Defensa, la Dirección Nacional de Estupefacientes, la gobernación de San Andrés y la Fiscalía, para que respondieran los daños causados. En específico, por la vulneración a los derechos al goce de un ambiente sano, el equilibrio ecológico y la defensa de los bienes de uso público.El 27 de mayo de 2011, el Tribunal Contencioso Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina amparó los derechos colectivos de los isleños, y ordenó a las entidades involucradas a sacar el Mr. Goby de la barrera coralina y crear un plan de reparación a favor del ecosistema impactado. Sin embargo, la acción concreta de la justicia naufragó por años y en detrimento de las aguas sanandresanas. Recién hasta abril de 2019, la Sociedad de Activos Especiales (SAE) gestionó la elaboración de un informe técnico para verificar el estado del Mr. Goby, el cual ya llevaba casi 10 años varado en altamar. Al final, se decidió chatarrizar la embarcación y transportar las secciones en barcaza.Caso Mr. Goby: la historia de corrupción, narcotráfico y biología marina. Foto:SAE.El proceso de desarme del Mr. Goby, el cual se desarrolló finalmente entre 2021 y 2022, le costó al Estado un total de $6.700 millones a través de un contrato gestionado por la SAE. En dialogo con EL TIEMPO, Angela María Zea, directora de activos muebles de esa entidad, explicó que a partir de allí lo que seguía era compensar el daño ambiental, para lo cual se contrató a expertos en biología marina para iniciar el trabajo correspondiente al trasplante en la barrera coralina. “Firmamos un convenio con la Universidad Nacional que va hasta diciembre de 2027, que incluye la recuperación de los ambientes afectados por el encallamiento de la embarcación y el posterior seguimiento a lo realizado en sitio”, señaló. LEA TAMBIÉN Según comunicó la SAE, “con este proceso, el caso de la motonave Mr. Goby deja de representar únicamente un pasivo ambiental y se convierte en un referente de restauración ecológica y articulación institucional”. Una mirada más profunda de este océano de omisión estatal refleja que Colombia tardó casi dos décadas en sortear este problema, el cual nació con un mal endémico, el narcotráfico, y que casi queda a la deriva por otro flagelo que en Colombia nada como pez en el agua: la corrupción. Al final, las reef balls permanecerán en el fondo marino de la barrera coralina, restaurando el ambiente, pero también representando la memoria de este capítulo de la historia de la mafia nacional. Sebastián CoteRedacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






