El último partido de la Copa del Mundo 2026 en territorio mexicano fue una fiesta que tuvo de todo. Calor, lluvia, amenaza de tormenta eléctrica, música, bailes, guerras de porras entre locales e ingleses, y el recuerdo de una jornada inolvidable para el país. 24 días después de la tercera inauguración de la Copa del Mundo, el estadio Ciudad de México vibró por última vez con un escenario inmejorable: un partido de octavos de final entre la Selección Mexicana y su símil de Inglaterra. Con nostalgia, emoción e ilusión, miles de aficionados se dieron cita en el Coloso de Santa Úrsula para vivir el último partido de la Copa del Mundo en este inmueble. Los ingleses que realizaron el viaje desde distintas partes del mundo, no querían perderse la oportunidad de conocer el estadio donde Edson Arantes do Nascimento, más conocido como Pelé, y Diego Armando Maradona, se consagraron como dioses del futbol. Algunos, visitaron este recinto después de 40 años, cuando se despidieron del Mundial con el corazón roto por culpa de “La Mano de Dios” y “El Gol del Siglo”. Lee también Pato O'Ward conquista el Gran Premio de Mid-Ohio para lograr su primer triunfo de la temporadaLos voluntarios de la FIFA ponen el ambiente 🥳 en el estadio Ciudad de México 🏟️Al ritmo de Oye Mi Amor de Maná 🎶, los aficionados mexicanos a son recibidos en el Coloso de Santa Úrsula 🇲🇽Miguel Flores | EL UNIVERSAL pic.twitter.com/bnO7QVwYvS— Universal Deportes (@UnivDeportes) July 5, 2026