Aunque son votaciones que no se traducen en leyes ni tienen efectos administrativos, los proyectos resolución de la Cámara se han transformado un nuevo espacio de confrontación política.Según el reglamento de esta rama del Congreso, entre uno a diez diputados pueden presentar un escrito a la sala “con el objeto de obtener un pronunciamiento de la corporación sobre temas de interés general, tanto nacional como internacional, que expresen la preocupación de la Cámara por ellos”. En poco menos de tres meses de legislatura, la bancada de la UDI lleva un invicto de 16 proyectos de resolución aprobados.Si bien este tipo de iniciativas no son vinculantes, les ha permitido a los gremialistas triunfos simbólicos, que van sentando precedentes para emplazar y arrinconar a sus adversarios políticos y, a la vez, tratar de imponer su agenda al interior de la Cámara de Diputados.En un principio, en la oposición no le prestaban mucha importancia (de hecho, el gobierno del Presidente Gabriel Boric nunca hizo un intento para tratar de ganar esas votaciones), pero paulatinamente han comenzado a molestar a especialmente a los legisladores de izquierda.Uno de los debates que más chispas sacó fue cuando se discutió el proyecto que buscaba eliminar el lenguaje inclusivo de los establecimientos educacionales. La solicitud fue defendida vehemente por el diputado Sergio Bobadilla (UDI). En respuesta, Gonzalo Winter (Frente Amplio) justificó la política educacional y emplazó a la UDI de "pelear con el diccionario del futuro”.La aprobación de esta resolución fue con 85 votos a favor, 53 en contra y una abstención.Algunos proyectosLa primera victoria de la bancada de la UDI la consiguió a menos de un mes de haber comenzado la legislatura. El 8 de abril, se aprobó un pronunciamiento que busca “respaldar el accionar de Carabineros durante las violentas protestas de 2019”.Junto con ello, plantea “condenar la irresponsable conducta exhibida por algunos diputados de izquierda, como el FA y el PC, quienes por medio de acusaciones falsas e infundadas promovieron la refundación de la institución”.El segundo vino a la semana siguiente, el 15 de ese mes, la Cámara visó la iniciativa con que llama a “condenar el intento de golpe de Estado blando que, en octubre de 2019, distintos sectores y partidos de izquierda avalaron”.El 5 de mayo, consiguió la aprobación de un proyecto con el cual se solicitan mecanismos de indemnización para víctimas del terrorismo en la Macrozona Sur, “corrigiendo la indolencia de la anterior administración de gobierno”.Al día siguiente -el 6 de mayo-, la UDI obtuvo un amplio respaldo a un pronunciamiento en contra del gobierno pasado que solicita medidas en apoyo de las mujeres, “que permitan garantizar una verdadera igualdad de derechos y oportunidades, a diferencia de lo ocurrido durante el gobierno del ex Presidente Boric, cuyos compromisos terminaron reducidos a meras declaraciones y consignas políticas”.El 12 de mayo lograron aprobar la resolución que reafirmaba la postura del Presidente Kast respecto “a la detención del narcodictador de Venezuela, Nicolás Maduro”. La iniciativa alcanzó 100 votos a favor, 20 en contra y 23 abstenciones.Otro triunfo tuvo la UDI con el proyecto que golpeaba sensiblemente a partidos del ala más izquierda. La declaración solicitaba una nueva gobernanza al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), “de manera que el organismo cuente con una estructura técnica imparcial y no como ha ocurrido hasta ahora, en que gran parte de las medidas y decisiones adoptadas han sido resultado de una captura de ideologías de extrema izquierda”.El 2 de junio, la bancada de la UDI le propinó un triple golpe a la administración Boric.Primero, con una resolución que pide la adopción de resguardos “para que nunca más se autoricen políticas públicas populistas que generen falsas expectativas en la población más vulnerable, como ocurrió con el fallido Gas a Precio Justo, liderado por el ex ministro Giorgio Jackson”.Luego, con la iniciativa que ha logrado la votación más amplia -117 votos- con la cual solicitaron el impulso de una política de emergencia “para disminuir la tasa de deserción escolar frente al desempeño insuficiente del Plan de Reactivación Educativa implementado durante la administración anterior”.El tercer triunfo de ese día -con 113 respaldos- fue con la declaración que solicitaba disponer “todas las acciones administrativas y legislativas posibles para modificar y perfeccionar el Programa de Mejoramiento de Gestión (PMG)”. Al día siguiente, la UDI volvió a arremeter contra el gobierno anterior, con el proyecto que respaldaba el informe del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) “sobre el incumplimiento de la meta de balance estructural correspondiente al 2025”. El 9 de junio visó la iniciativa que solicitaba la revocación de todas las pensiones de gracia “otorgadas durante el ‘octubrismo’ a personas con antecedentes penales”.