Después de superar con autoridad sus anteriores compromisos, Francia tuvo que sufrir para imponerse a Paraguay, a la que derrotó por la mínima gracias a un gol de penalti de Kylian Mbappé en el minuto 70. La intensidad sobre el terreno de juego fue máxima y el duelo estuvo marcado por la dureza de los paraguayos. El delantero del Real Madrid, que recibió varias patadas a lo largo del encuentro, terminó cargando contra el juego del conjunto rival al finalizar el partido."Sabíamos qué tipo de partido íbamos a tener. Creo que el partido de hoy, la forma en que lo jugamos, fue muy bueno. Demostramos que no somos solo un equipo que sabe jugar al fútbol ofensivo. Si tenemos que ensuciarnos las manos, nos ensuciaremos las manos, valga la expresión. No tenemos ningún problema con eso", dijo Mbappe después del partido en declaraciones a la televisión francesa M6.Durante el encuentro, los jugadores paraguayos protagonizaron varias acciones de excesiva dureza, con numerosos contactos innecesarios e incluso entradas sin balón sobre los futbolistas de Didier Deschamps. Kylian Mbappé fue el principal objetivo de esas acciones, con Matías Galarza como uno de los grandes protagonistas. La tensión fue aumentando con el paso de los minutos hasta adueñarse por completo del partido.De hecho, al pitido final, Kylian Mbappé se cruzó con Orlando Gill, el portero paraguayo que le había negado el gol en dos claras ocasiones durante el encuentro. El guardameta le tendió la mano, pero el delantero del Real Madrid pasó de largo y evitó saludarle. El gesto no sentó nada bien a Gill, que respondió lanzándole el balón a la espalda mientras el francés celebraba la clasificación con la afición.
Máxima tensión en el Francia-Paraguay: Mbappé niega el saludo al portero, patadas, tanganas y un balonazo final
Francia se impuso por 1-0 en un duro partido contra Paraguay y se medirá a Marruecos en cuartos del Mundial.











