“El camino está distinto, se han caído muchos árboles”. Adrián García, arqueólogo del Incipit-CSIC, trata de encontrar la ruta que asciende a través de la jungla hasta el yacimiento de Taipingot, que el equipo liderado por María Cruz Berrocal encontró en 2022 en el corazón de la isla de Rota, en el archipiélago de las Marianas del norte. Pero el tifón Sinlaku, que azotó este rincón del Pacífico occidental a mediados de abril, ha borrado parte del camino por el que accedieron en la última campaña. “Ha pegado fuerte en este lado de la isla”, observa.
Tras pedir permiso para entrar en el bosque a los espíritus ancestrales del pueblo chamorro, los Taotaomo’na, avanzamos a través de un camino escarpado y lleno de árboles caídos, esquivando arañas del tamaño de la palma de la mano. Una hora después, sofocados por el calor y la humedad, estamos delante de la excavación, de unos 20 metros cuadrados, situada junto a un abrigo en la roca.
“Primero encontramos material cerámico y conchas en la superficie, y después un enterramiento con alrededor de 21 cuerpos”, señala Adrián García. Las primeras dataciones apuntan a que estos individuos vivieron aquí hace más de mil años, mucho antes de la llegada de los españoles, pero el asentamiento podría ser mucho más antiguo. “Hasta ahora se creía que estos primeros habitantes vivían en las zonas costeras, pero estamos comprobando que hay muchos yacimientos en el interior de la isla. No sabemos quién era esta gente”.







