Debe de ser traum�tico acostarse un d�a siendo pr�ncipe y amanecer al siguiente despojado de la dignidad real. Incluso aunque uno siga siendo nieto de una reina en el trono y mantenga casi a modo de consolaci�n el t�tulo de conde. Menos da una piedra.Eso fue lo que les pas� en oto�o de 2022 a los cuatro hijos del pr�ncipe Joaqu�n de Dinamarca, hermano del actual rey, Federico X. Ocupaba todav�a el trono la reina Margarita -aunque probablemente ya rumiara entonces la idea de abdicar la corona-, y decidi� despojar de sus t�tulos de pr�ncipes y princesas a cuatro de sus nietos. Al mayor, Nicol�s, le sent� especialmente mal lo de pasar de un plumazo de ser un integrante de la familia real del pa�s escandinavo a convertirse a secas en familiar de la reina. Eso. O que est� sabiendo sacar partido y rentabilizar el dramita mucho mejor que sus hermanos menores, F�lix, Enrique y Atenea. Y es que el apol�neo Nicol�s, influencer de �xito y modelo de fama internacional que, adem�s de mucha pasarela, ha protagonizado campa�as para firmas destacadas como Dior y ha sido portada de revistas como Vogue en su edici�n internacional, sigue con la matraca, y acaba de dar a conocer al mundo la angustia existencial en la que le sumi� el decreto de su abuela en Nikolai, docuserie de cuatro episodios reci�n estrenada en la cadena danesa TV2 en la que se abre sobre algunos aspectos de su vida. "Siempre ser� un representante de Dinamarca, del pueblo dan�s y de los valores daneses, sin importar d�nde me encuentre ni en qu� contexto", asegura.Para saber m�sUnas palabras que no podr�an repetir otros cachorros de la realeza europea en situaciones relativamente parecidas, como los Froilanes de Espa�a, sin ir m�s lejos. Y eso que los hijos de la Infanta Elena, Froil�n y Victoria Federica, ocupan posiciones m�s altas en la l�nea de sucesi�n al trono que los hijos de Joaqu�n de Dinamarca, y aunque ellos nunca han sido pr�ncipes ni infantes -s� llegaron a este mundo como Grandes de Espa�a, que se les olvida por su conducta- tambi�n experimentaron en sus carnes lo que era pasar de ser miembros de la Familia Real en extenso en tiempos del reinado de Juan Carlos I y Do�a Sof�a a ser considerados s�lo familiares del Rey, ya con Felipe VI en el trono. Recu�rdese que en 2014 las Infantas Elena y Cristina perdieron el estatus en el organigrama de Zarzuela.Lo que en su d�a hizo Margarita II fue racionalizar la estructura de la instituci�n que encarnaba. Porque casi todas las dinast�as reinantes del Viejo Continente est�n inmersas en un proceso de modernizaci�n que pasa, entre otras cosas, por la reducci�n del n�mero de integrantes de la Corona.Tambi�n en la vecina Suecia, en 2019, su rey, Carlos XVI Gustavo, decret� la retirada de los derechos y deberes reales de todos sus nietos salvo los hijos de la princesa heredera, Victoria. El monarca no despoj� de los t�tulos de pr�ncipes a los v�stagos de sus hijos Carlos Felipe y Magdalena, pero s� se les dej� fuera de la instituci�n -se traduce en que no percibir�n retribuci�n del erario p�blico ni tendr�n obligaciones oficiales-.Claro que una cosa es la teor�a, que parece indicar que la jibarizaci�n de integrantes en activo en las Casas Reales es positivo, entre otras cosas para reducir gastos, y otra es la realidad. Y hoy vemos c�mo quedarse escasos de banquillo tambi�n puede representar un problema muy serio.Sverre Magnus de Noruega con sus padres, Haakon y Mette-Marit.GTRESLos dos casos m�s claros hoy son Noruega y el Reino Unido. En el primero, las leyes que regulan la Monarqu�a distinguen muy bien entre Casa Real y familia real. Lo que se preserva es la instituci�n, el n�cleo duro de la dinast�a, el cogollito con responsabilidades de Estado. Tan reducido que de �l s�lo forman parte los reyes, su heredero y la consorte, y la primog�nita de estos. Pero el rey Harald (89) es ya muy mayor y sus achaques de salud le han obligado en los �ltimos a�os a reducir de forma dr�stica su agenda. Y a ello se ha sumado ya m�s recientemente la delicad�sima situaci�n de la princesa Mette-Marit, que acaba de ser sometida con �xito a un trasplante de pulm�n. Tan poco banquillo en la Corona no da abasto para cumplir con sus funciones. La princesa Ingrid se ha visto obligada a dejar sus estudios en S�dney y regresar a su pa�s para cumplir con tareas de representaci�n que a�n parec�an lejanas. Y como siguen siendo pocas manos, a quien de pronto le est� tocando asumir funciones que ni se contemplaban es a su hermano, el joven Sverre Magnus de Noruega.La Monarqu�a necesita hombros sobre la que reposar. No es una instituci�n unipersonal. Y hoy en d�a no es tan sencillo dar con la tecla que garantice un n�mero adecuado de miembros en activo con mantener a froilanes que antes o despu�s habr�n de volar por libre y buscarse la vida por s� mismos fuera del abrigo de Palacio.Los Windsor tienen ese problema. Carlos III lleg� al trono con ansias de reducir la familia real, que en tiempos de su madre era enorme. Pero se top� con que se iba a jibarizar ella solita m�s de la cuenta. El pr�ncipe Andr�s se autoboicote�, arrastrando en su desgracia a sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, hoy en un limbo respecto a la Casa Real. Y, sobre todo, el abandono de la instituci�n del d�scolo Harry, qu� duda cabe de que ha dejado a la Corona tocada en cuanto a su capacidad de despliegue de proyecci�n en todo el globo. Ana y Eduardo, hermanos del rey, soportan m�s tareas de representaci�n de las que les corresponder�an, pero los hijos de Guillermo y Kate son muy peque�os, y falta personal.El pr�ncipe Harry.GTRESEl pr�ncipe de Gales ha hablado con franqueza de esta problem�tica. No quiere que se repita con sus hijos la situaci�n tan inc�moda de rivalidad entre �l y su hermano, que jam�s asumi� su estatus de segund�n, de "repuesto", como cont� de formada descarnada en sus memorias, En la sombra. Guillermo est� decidido a que sus hijos menores, la princesa Charlotte y el pr�ncipe Louis reciban la preparaci�n completa necesaria para llevar una "vida independiente" en el futuro, cuando su hermano mayor, el pr�ncipe George, se convierta en rey. Y es que est�n llamados a ser integrantes toda su vida de la dinast�a, pero les llegar� el momento en que no les corresponda la primera l�nea, algo tan traum�tico para muchos pr�ncipes y princesas que en pleno siglo XXI no acaban de encontrar su sitio.
Nicol�s de Dinamarca, Harry, Sverre Magnus... segundones reales y pr�ncipes de quita y pon buscan su sitio
Debe de ser traum�tico acostarse un d�a siendo pr�ncipe y amanecer al siguiente despojado de la dignidad real. Incluso aunque uno siga siendo nieto de una reina en el trono y...







