La última postal resume lo caliente que fue el partido entre Francia y Paraguay y lo mucho que lo sufrió Kylian Mbappé. El uzbeko Ilgiz Tantashev marcó el final justo cuando Orlando Gill tenía la pelota en las manos, luego de anticipar una corrida del atacante. Con el pitazo, el francés casi que le gritó en la cara al arquero de San Lorenzo, que con respeto le extendió la mano para saludarlo. Pero el autor del único gol del encuentro lo ignoró por completo y el paraguayo le arrojó un pelotazo a la espalda. Lo bueno para Francia es que el delantero del Real Madrid no reaccionó.Los que sí reaccionaron fueron el resto de los futbolistas, que se trenzaron en la mitad de la cancha. Hubo empujones e insultos. Matías Galarza Fonda y Gustavo Velázquez fueron los más exaltados en Paraguay. El señalado para buscar fue Michael Olise, que les gritó de todo menos elogios o felicitaciones. Los entrenadores Gustavo Alfaro y Didier Deschamps fueron los encargados de separar a sus dirigidos.— Sophia (@SophiaBr01) July 4, 2026

"Argentina y Brasil no juegan partidos de mucho nivel para llegar a la Copa del Mundo. En Sudamérica el fútbol no está tan avanzado como en Europa. Y es por eso que cuando miras las últimas Copas del Mundo siempre son los europeos los que ganan", supo declarar Mbappé años atrás. Tal con esa frase en la cabeza salieron a jugar los paraguayos en la insoportablemente calurosa Filadelfia. El partido fue caliente casi desde el minuto inicial. A Mbappé lo buscaron durante todo el encuentro. El primero en agredirlo fue Galarza Fonda, que le metió un cortito en una contra. El VAR pudo haber revisado la acción. Minutos después, el goleador quedó cara a cara con Andrés Cubas y lo empujó. Sobre el final de la primera etapa, quedó nariz contra nariz con Gustavo Velázquez y le lanzó un piropo bien argentino a Júnior Alonso. "La c... de tu madre, la c... de tu madre", le repitió al zaguero.Los cruces continuaron en el segundo tiempo y el lateral surgido en Racing, Juan José Cáceres, se sumó a la lista de protagonistas del conflicto. Mbappé, incluso, reclamó una posible agresión del actual defensor del Dinamo Moscú.Hasta en las puasas de hidratación los paraguayos fueron a buscar a Mbappé, que demostró que le sobra jerarquía para jugar y personalidad para bancarse la que venga."Creo que sabíamos qué tipo de partido íbamos a tener. Creo que hoy estuvo muy bien el partido que tuvimos y cómo lo jugamos. Demostramos que somos un equipo que sabía jugar al fútbol ofensivo, pero si hay que meter las manos en la mierda, nos vamos a meter las manos en la mierda. Perdón por la expresión. No tenemos ningún problema con eso", dijo tras el partido, para la transmisión de TV.El delantero del Real Madrid agregó que ellos también saben "jugar al fútbol sucio" y lo hicieron hoy."Pensaban que íbamos a venir a jugar de esmoquin, que solo íbamos a venir a hacer jugadas bonitas y paredes. Ganamos, e incluso en eso fuimos mejores que ellos", indicó, desafiante.Por último, destacó que lo más importante ahora es recuperarse para los cuartos de final contra Marruecos, que tendrán lugar el próximo jueves en Boston."Vamos a jugar, sabemos que es un muy buen equipo y estamos muy contentos de jugar contra ellos. Vamos a dar lo mejor de nosotros mismos para continuar nuestro camino", finalizó.Los números de Mbappé Kylian Mbappé sigue agigantando su leyenda como uno de los mejores jugadores en la historia de los Mundiales. No se exagera. Tiene 27 años y está disputando su tercera Copa del Mundo, menos que los que más brillaron en la historia de esta competencia, pero lo hecho hasta aquí ya le alcanza para pelear en lo más alto.Con su gol ante Paraguay, de penal sancionado vía VAR por una infracción de Diego Gómez contra Desiré Doué, el campeón del mundo en Rusia 2018 y finalista en Qatar 2022 llegó a los 19 tantos en igual cantidad de partidos disputados en la máxima competencia del fútbol. Impactante. De esta manera, quedó a un gol del récord de Messi, quien necesitó 11 partidos y tres Mundiales más para llegar a la cifra top de 20 tantos. Además, el crack francés igualó al argentino como los máximos anotadores del presente torneo con 7 cada uno.La propuesta defensiva que ideó Gustavo Alfaro, consciente de las limitaciones de Paraguay en contraste con el poderío de Francia, logró desenfocar a Mbappé. Cada vez que recibía la pelota, tenía dos o tres paraguayos preparados para ir a marcarlo, pegarle, molestarlo y decirle alguna cosa de más buscando sacarlo del partido. Y lo lograron.Sin embargo, el delantero del Real Madrid encontró la manera de volver a convertir: de penal, ejecutado con sutileza al palo izquierdo de Gill, quien se tiró al opuesto. Y sigue haciendo historia. Hay un rubro en el que Mbappé supera a Messi y a cualquier futbolista de toda la historia. Es en los mata-mata: marcó 11 goles, tres más que los brasileños Ronaldo Nazario y Leonidas. Leo quedó con 6 tras su gol convertido en la angustiante clasificación a octavos de final de la Selección Argentina frente a Cabo Verde.Si se bucea en las estadísticas, los registros de Kiki resultan cada vez más asombrosos. Debutó en la competencia en 2018 y, desde entonces, esos 11 tantos superan, por ejemplo, a los que convirtió una potencia como Brasil (10), la máxima campeona. Solo Argentina (16), Croacia (12) y, lógicamente, Francia (25) marcaron más veces en ese período. Implacable.