Gabriel Boric fue el primer presidente en tener dos coaliciones de gobierno. Luego del triunfo del “rechazo” en septiembre de 2022, el Socialismo Democrático se integró al gabinete y compartió responsabilidades con Apruebo Dignidad. Ahora, la administración de Kast también hace historia: es la primera en no tener una coalición, apenas un ramillete que incluye al Partido Republicano, Chile Vamos y segmentos de centroizquierda que empezaron a cruzar la vereda a partir del estallido social.

Esta ausencia de coalición, es decir, de una mínima trayectoria e identidad compartida, es lo que explica algunas de las debilidades políticas ya visibles en el actual gobierno. Sin ir más lejos, en la reciente acusación constitucional contra el exministro Grau, la iniciativa fue impulsada por el Partido Nacional Libertario, una fuerza política externa al oficialismo, que recibió el respaldo de Republicano, nada menos que el partido del Presidente. El libelo no fue mayoritariamente acogido por Chile Vamos, un eslabón central del gabinete y donde militan los dos ministros de La Moneda. En simple, la acusación contra Grau fue apoyada por el partido del Presidente y por una fuerza de “oposición amigable”, pero fue hecha caer por partidos a los que pertenecen los ministros del comité político. En resumen, un enredo total.