Actualizado S�bado,
julio
22:03No ha sido un buen a�o para Ounahi. Con el Girona cerr� una temporada pobre que les llev� a Segunda Divisi�n y con Marruecos no hab�a arrancado siendo protagonista en este Mundial. Sin embargo, en Houston, el 4 de julio, con la grada dividida entre marroqu�es y americanos festejando la fiesta nacional, tuvo su d�a de gloria. Apareci� para desatascar a Marruecos en el d�a malo, �se que sacude a todas las selecciones importantes en un torneo largo; a algunas, como le pas� a Pa�ses Bajos, las manda para casa en los penaltis; otras logran capearlo y seguir adelante, como Argentina. No hab�an hecho los alauitas un partido redondo y no lo hicieron ante Canad�, pero el colmillo y la pegada acabaron siendo definitivos. [Narraci�n y estad�sticas: 0-3]Marruecos necesit� resetearse en el descanso, porque fue una sombra en toda la primera parte. Canad� no es de las tres anfitrionas la que ha caminado con paso m�s firme en este torneo, pero lleg� a Houston con las ideas muy claras sobre c�mo cortocircuitar a su rival y desprendida de cualquier favoritismo. Eso la solt�, y present� sus credenciales en los diez primeros minutos, forzando a Bono a despejar un c�rner y a atajar con el pie un disparo a la media vuelta de Oluwasayi, a quien filtr� el bal�n al coraz�n del �rea el hombre que canaliz� todo el juego canadiense: Stephen Eust�quio. No encontr� la manera Marruecos de ahogar el f�tbol del centrocampista del Oporto, que se adue�� del control en toda la primera mitad.Estaba inc�moda la selecci�n alauita ante la presi�n que le imped�a correr y, en est�tico, no se quitaba de encima a unos jugadores pegajosos, educados por Jesse Marsch en la presi�n alemana. Adem�s, Marruecos se qued� sin una de sus mejores armas: su referencia en ataque, Ismael Saibari, aguant� en el campo 21 minutos. En la primera carrera, buscando un bal�n, ya puso mala cara y no pudo continuar. Se iba al banquillo el hombre que ha sujetado el ataque, y las victorias, de Marruecos hasta octavos. Ese papel de referencia le cay� a Rahimi, que hizo, por primera vez, aparecer al meta Cr�peau a la media hora de juego. Su oportunidad tardar�a en llegar. De momento, no pudo cambiar la desesperaci�n que segu�a sintiendo su equipo por no encontrar c�mo meterle mano al rival. Aparecieron las faltas, amarillas y el partido lleg� al descanso trabado.No pod�a permitirse Marruecos romper el h�bito que hab�a creado de ganar. La apuesta feroz por hacer crecer su f�tbol no pod�a acabar saliendo del Mundial previo al que coorganizar� por la puerta de atr�s de los octavos. Ese tiempo en que hubiera sido un �xito superar dos eliminatorias, pas�. La semifinal en Qatar, la inversi�n hecha en los �ltimos a�os e, incluso, la condici�n de campe�n de la Copa �frica, aunque fuera en los despachos, exig�an que la expulsi�n fuera ante campeones del Mundo con quienes podr�a cruzarse Francia, en cuartos, o incluso Espa�a en semifinales. Cualquier otra cosa era un fracaso y lo esquivo. En el minuto 50, Hakimi sac� rasa una falta en el lateral del �rea para encontrar en la frontal a Ounahi, que remat� donde Cr�peau no alcanzaba a llegar. Marruecos hab�a abierto la lata y empezaba a ser reconocible. Pero a�n quedaba mucho y tuvieron que apretar los dientes. Si Marsch busc� p�lvora con Cyle Larin, Ouahabi m�sculo con Amrabat. Fren� el b�tico a Eust�quio en una falta en la l�nea de la frontal que no pudo gestionar peor Canad�. El lanzamiento de Jonathan David, algo, ni inquiet� a Bono, que s� tuvo que volar para despejar un disparo malintencionado de Buchanan. Parec�a que Canad�, en cualquier momento, pod�a lograr asustar, pero no pas�. Marruecos encontr� la forma de correr y ah� apareci� Brahim. En una transici�n, el futbolista del Real Madrid enfil� el �rea, recort� a su defensor y le puso la pelota perfecta a Ounahi para que marcara el segundo. Ya pod�an respirar tranquilos. Hasta Saibari, ya duchado, fue a felicitar al goleador y asistente. Gracias a ellos quiz� pueda volver a jugar en este Mundial.Aparecidas las se�as de identidad marroqu�es, el marcador s�lo pod�a crecer en los �ltimos 20 minutos de partido. No quiso rendirse Canad�, pero la velocidad de los norteafricanos ya era otra. Ounahi se escap� por el carril diestro y puso un centro a Rahimi para que se sumara a la fiesta, pero estrell� el remate en el larguero. A la segunda, ya no fall�. En el tiempo a�adido, Brahim, otra vez por velocidad, desborda a toda la l�nea defensiva canadiense y lanza al atacante del Al Ain de Emiratos �rabes a marcar el tercero y, ahora s�, mirar a un cruce donde esperan a Francia.










