Los futbolistas reconocen que este domingo juegan uno de los partidos más importantes en la historia de México

La selección mexicana tiene su refugio en los límites de Ciudad de México. El Centro de Alto Rendimiento emerge como uno de los orgullos de la colonia Dolores Tlali, al sur de la capital. Nada les perturba allí, los vecinos de la zona están acostumbrados a su presencia desde el 6 de mayo cuando empezó su preparación para la Copa del Mundo. Están a horas de disputar el partido más importante de su historia frente a Inglaterra en el estadio consentido por el fútbol, el Azteca (18.00 horas). Antes del partido, tres figuras del equipo, Guillermo Ochoa, Raúl Jiménez y Álvaro Fidalgo, hablan con la prensa.

“Por supuesto que para nosotros es un momento histórico. Sabemos de la trascendencia que puede tener para nosotros como futbolistas, para la afición y para el fútbol mexicano. No va a ser un partido sencillo, era el partido que todos esperábamos, para el que nos preparamos, por el que trabajamos. Y el escenario está puesto para hacer una noche histórica”, cuenta Guillermo Ochoa, el veterano del grupo y que intenta brindar calma a sus compañeros ante el partido de octavos de final. Los consejos son más que agradecidos: “Respetamos mucho a Inglaterra, los jugadores que tienen, la calidad que tienen. Pero bueno, en este tipo de fases son partidos de matar o morir, es clave la contundencia”.