Abraham P. RomeroEnviado especial MiamiActualizado Viernes,
julio
23:19A Gustavo Alfaro le apodaron siempre El Lechuga, pero durante los �ltimos meses le han rebautizado como El Fil�sofo por sus constantes referencias a Albert Einstein, Ernest Hemingway o Jorge Luis Borges. Este argentino de 63 a�os que suma ya tres d�cadas como entrenador es ahora un icono en Paraguay, �la tierra colorada�, as� la reclama, tras la victoria sobre Alemania que culmin� el relato de David sobre Goliat. Hoy en Philadelphia tratar� de repetir hito ante un gigante a�n m�s grande: la Francia gal�ctica de Kylian Mbapp�, Michael Olise y Ousmane Demb�l�.�Me da verg�enza cuando me ponen todas mis frases juntas. Pienso: �por qu� digo todo eso?�, bromeaba Alfaro en la zona mixta de Boston tras tumbar a la Mannschaft, pero al instante dejaba otra reflexi�n: �Los arrepentimientos en la vida llegan tarde. Llegan cuando los actos est�n consumados. No hay que arrepentirse�, y desfil� por el pasillo del estadio de Boston hacia el autob�s. Sus frases motivadoras han encontrado respuesta en su equipo, que protagoniz� en unos penaltis de infarto una de las grandes sorpresas de este torneo.Para saber m�sJunto a los v�deos, la pizarra y las estad�sticas, Alfaro ha convertido la palabra en un arma competitiva m�s. Provoca a sus jugadores con reflexiones cl�sicas mejor que con bloques altos o bajos. A nivel futbol�stico, el plan paraguayo ha sido simple durante estos cuatro partidos de Mundial: una selecci�n s�lida que defiende unida, que no negocia esfuerzos, que muerde, es intensa en los duelos individuales y trata de hacer da�o a su rival a la contra cuando tiene opciones. Las tuvo contra Alemania y las aprovech�.Y cuando alguien compite con ese estilo, lo emocional es casi m�s importante que lo deportivo. �En este Mundial la parte mental ser� casi m�s importante que la futbol�stica�, insiste Carlo Ancelotti en la concentraci�n de Brasil. Alfaro asume ese mensaje: �La esperanza es el sue�o del hombre despierto�, reclama el argentino, citando a Arist�teles. �Triunfamos y fracasamos menos de lo que creemos�, clama, en referencia a Borges. �Es m�s f�cil desactivar un �tomo que un prejuicio�, explic�, citando a Einstein.�la tierra colorada�Es curioso que alguien enamorado de las letras fuera antes un hombre de ciencias. Nacido en Rafaela (Santa Fe), estudi� ingenier�a qu�mica antes de abandonar la carrera acad�mica por la balomp�dica. Jug� en el Atl�tico Rafaela de su ciudad natal, donde roz� el ascenso a Primera, y a partir de ah� inici� un curr�culum en los banquillos que le llev� a Quilmes, Belgrano, Olimpo, San Lorenzo, Rosario Central o Arsenal de Sarand�, al que hizo campe�n de Argentina. Despu�s Tigre, Gimnasia La Plata, Hurac�n y Boca Juniors, donde de nuevo toc� metal. M�s de una decena de clubes y dos d�cadas de reuniones con los grandes entrenadores argentinos: �Me reun� con Menotti, Bilardo, Griguol, Passarella, Basile, Bianchi, Pekerman, Tocalli... Todos me fueron marcando el camino y cada uno me dej� un consejo determinante�, confes� en una entrevista con FIFA.Todo antes de dar el salto a las selecciones. Con Ecuador hizo historia al conseguir la clasificaci�n para el Mundial de Qatar, con Costa Rica iba por buen camino hasta que renunci� y en Paraguay ya lo han visto: octavos contra Francia reclamando �la tierra colorada� del pa�s sudamericano. �Los que estaban enfrente vienen criados en los mejores colegios de Europa. Nosotros representamos las franjas rojas, la tierra colorada de nuestro pa�s�, proclam�.Despu�s de Alemania les toca Francia, otra colecci�n de astros. �Cuando veas la sombra de un gigante, no te asustes. F�jate d�nde est� el sol, porque puede ser la sombra que proyecta un enano�, reflexion�.












