El fiscal de Narcotráfico de Punilla, Raúl Ramírez, está virtualmente en un limbo. La Cámara de Acusación —en un fallo que mereció un pedido de aclaratoria del TSJ— lo benefició al dictar “falta de mérito” contra el requerimiento de elevación a juicio en su contra. Está imputado pero no será juzgado, al menos en lo inmediato.

El cargo para el que fue designado en 2015 como fiscal de Instrucción y la asignación de Narcotráfico en la Fiscalía Móvil con competencia en Punilla, se modificó de hecho. Mientras él continúa con licencia desde febrero del año pasado, fueron designados dos nuevos titulares: María Laura Vivian para el fuero especial en la sede de Carlos Paz y Martín Torres Martínez, para la de Cruz del Eje. Precisamente, en esta última ciudad es donde se desataron los hechos por los que está imputado.

En la Legislatura, donde tienen fuerte resonancia algunos casos judiciales, hay silencio absoluto. El oficialismo y menos la oposición —que reaccionó rápida y virulentamente frente al femicidio de Agostina Vega pidiendo juicio de destitución para dos fiscales— nada dicen de Ramírez. En el Jury no hay un solo pedido referido a él. El dato es llamativo.

Dos fallos sobre faltantes de drogas en Cruz del Eje: mientras confirman condena a policía, dictan falta de mérito al fiscal