Santander ha vivido este sábado una nueva jornada de movilización en defensa de la sanidad pública. Más de un millar de personas, convocadas por una variada representación de colectivos sociales, políticos y sindicales, y que ha superado las previsiones iniciales, han marchado por el centro de la ciudad para denunciar que “la salud no es un negocio”.
Unidos bajo el mensaje de cabecera “Sanidad pública y de calidad, sin recortes. No a la privatización”, los asistentes han recorrido el centro de la ciudad desde Numancia hasta la plaza del Ayuntamiento, han exigido el fin de lo que consideran un desmantelamiento programado del sistema sanitario público en la comunidad.
“Estrategia ideológica de cambio de modelo”
Charo Quintana, una de las portavoces del movimiento, se ha mostrado tajante al afirmar que la movilización no responde a incidentes puntuales, sino a una deriva peligrosa del sistema. “Hemos salido a la calle porque vemos con triste claridad que nuestro sistema sanitario público en Cantabria está en riesgo”, ha explicado Quintana a elDiario.es.
La portavoz ha recordado que el derecho a la asistencia sanitaria es un “derecho humano fundamental” que, paradójicamente, siempre requiere de defensa activa por parte de la ciudadanía. En su opinión, lo que Cantabria atraviesa actualmente no son problemas aislados, sino que “existe una estrategia, una política ideológica clara que persigue cambiar nuestro modelo”. Un modelo, ha subrayado, que “debería basarse siempre en la solidaridad, la universalidad, la calidad y la seguridad asistencial”.






