Los vecinos de las urbanizaciones de Calonge, en Girona, siguen la evolución del incendio de Les Gavarres “con mucho miedo” porque ven las llamas muy cerca. El episodio más tenso se ha vivido en la madrugada del sábado, cuando cientos de ellos han decidido abandonar sus casas, pese al confinamiento decretado por los Bomberos. Algunos explican que veían cómo se acercaban las llamas, temían quedar atrapados y huyeron.

Unas 150 personas han pasado la noche en el pabellón municipal. Otros, en cambio, han optado por quedarse “mojando las calles”. Las llamas han calcinado algunos jardines y han afectado a dos viviendas del municipio.

A la entrada de la urbanización de Cabanyes, en Calonge, se acumulaban los vecinos que siguen este sábado con atención la evolución del fuego. Lo hacen señalando al cielo cada vez que ven que crece alguna lengua de fuego o cuando llegan los helicópteros para mojar la zona. Los más mayores lo siguen sentados en sillas de playa en medio de la calle. Los más jóvenes, con el móvil en la mano para no perderse ninguna última hora del incendio que desde este viernes por la mañana afecta a la zona.

El capítulo más tenso se ha vivido een la madrugada del sábado. Ha sido el momento en que las llamas más se han acercado a Calonge, a urbanizaciones como Cabanyes o Mas d'Ambrós. En esta zona viven unas 500 personas. Algunos han visto cómo las llamas prendían los jardines o incluso los marco de las ventanas de sus casas. Una escena que ha provocado el miedo de los vecinos, que se debatían entre quedarse o marcharse.