ExplicativoMás de 4.000 muertos en Europa este junio, en el que varios países batieron récords de temperaturas, recordaron el impacto del cambio climático.En la foto, del 26 de junio de 2026, personas se refrescan con rociadores de agua instalados a las afueras del coliseo romano, en la capital de Italia, para mitigar el intenso calor. Foto: Massimo Percossi. EFEPERIODISTA04.07.2026 05:01 Actualizado: 04.07.2026 05:01

Con temperaturas que en varios países superaron los 40 °C de día, y que a veces no bajaron de los 30 °C en la noche, Europa atravesó en junio una de las olas de calor más intensas de las que se tiene registro, con países como Alemania, Polonia, Eslovaquia, República Checa y Hungría con récords absolutos de temperatura.Solo en junio, dos tercios de los habitantes del continente, es decir, unos 410 millones de personas, experimentaron al menos una vez temperaturas por encima de los 35°C, según un análisis de la AFP.Con buena parte de Europa ardiendo a fuego lento, el calor extremo ha dejado varios centenares de muertos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que desde el 21 de junio se registraron en el continente más de 1.300 muertes atribuibles a la ola de calor, aunque individualmente países como España, Francia y Bélgica han reportado cada uno más de 1.000 decesos, y la cifra puede ser mayor.En Francia, por ejemplo, en la semana del 22 al 28 de junio, en la que se vivieron las más altas temperaturas, hubo al menos 2.025 muertes más que en los siete días precedentes, según la ministra de Sanidad francesa, Stéphanie Rist. La estimación se basa en los certificados electrónicos de defunción, por lo que, según la agencia de salud pública francesa, la cifra real puede ser mayor; de hecho, se informó que las funerarias de París alcanzaron el 29 de junio su capacidad máxima por el aumento de decesos.En Bélgica hubo un repunte de muertes “sin precedentes”, con unas 1.222 adicionales entre el 18 y el 29 de junio, según el gobierno federal.Y España ya atribuyó al calor al menos 1.028 muertes en junio, según datos del Instituto de Salud Carlos III; esa cifra es más del doble de la registrada en el mismo mes de 2025, cuando hubo 407 decesos.El junio más calurosoSegún la agencia meteorológica española Aemet, el primer semestre de 2026 fue “el más cálido para España desde que hay registros”, y solo el mes de junio fue “el segundo más cálido de la serie histórica, solo superado por el de 2025”.Inglaterra también vivió su junio más cálido desde que hay registros —que se iniciaron en 1884— con una temperatura media de 17,1 °C, pero hubo días, como el 26 de junio, en el que sitios como Lingwood, en Norfolk, registraron temperaturas excepcionales de 37,7 °C, superando el récord nacional anterior de 35,6 °C en 1976, según la agencia meteorológica británica. Este junio fue además el segundo junio más cálido registrado en todo el Reino Unido.Incluso en zonas de Alemania como Coschen, cerca de la frontera con Polonia, se rompieron récords con mediciones de 41,7 °C el 28 de junio; y las temperaturas de hasta 40 °C en Leipzig provocaron que se derritiera el material de juntas de las vías del tranvía, obligando a frenar el tránsito.También en Hungría hubo temperaturas extremas, y el primer ministro, Magyar Péter, dijo el 30 de junio en su cuenta de X que se habían “batido todos los récords. Hungría nunca había experimentado un calor tan extremo. En Szécsény se registró una temperatura de 42 °C”.Países Bajos y Dinamarca pasaron por escenarios similares. En el primero, el Servicio Meteorológico Nacional emitió por primera vez una alerta roja por calor extremo el 26 de junio, e informó de un nuevo récord nacional para junio con 39,4 °C; y Dinamarca registró una medición máxima histórica de 37 °C. Incluso en Suiza el servicio meteorológico Meteo-Suisse reportó un récord nacional para junio de 39 °C en Basilea.El calor extremo también tiene impactos en la sequía, afecta la agricultura y recrudece los incendios forestales. En el sur de Francia, por ejemplo, cientos de bomberos continuaban el viernes intentando detener el avance de un fuego cerca de Narbona que ya arrasó unas 950 hectáreas. “Estamos muy preocupados por la temporada, llevamos un mes de adelanto en la aparición de incendios”, declaró con respecto a ese tema el ministro francés de Interior, Laurent Nuñez.Sobre las elevadas temperaturas en el continente, el 28 de junio el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo en un mensaje de X que “actualmente, 150 millones de personas viven bajo calor extremo, cientos han fallecido, las escuelas están cerradas y las redes eléctricas están colapsando”.Fenómenos más intensosSi bien históricamente ha habido olas de calor en Europa y en buena parte del planeta, en el presente siglo han aumentado su frecuencia, intensidad y duración. “Impulsado por el cambio climático y el calentamiento global, los fenómenos de olas de calor de ‘una vez en una generación’ ahora se producen casi anualmente. Estábamos advertidos”, sentenció Tedros, quien agregó que “los hogares, lugares de trabajo y escuelas europeas no fueron construidas para soportar estas temperaturas”. De hecho, en Europa los aires acondicionados, que proporcionan un refugio fresco para escapar del calor, siguen siendo poco comunes.Impulsado por el cambio climático y el calentamiento global, el fenómeno de la ola de calor que antes ocurría ‘una vez en una generación’ ahora se produce casi anualmenteTedros Adhanom GhebreyesusDirector general de la OMSComo lo señaló el director de la OMS, ya había advertencias sobre la relación entre las temperaturas extremas y el cambio climático. El informe de 2025 de The Lancet ‘Countdown on health and climate change’, elaborado por 128 expertos multidisciplinarios de todo el mundo, concluyó que la gran mayoría de los días de olas de calor potencialmente mortales que vivieron al año las personas entre 2020 y 2024 no se habrían producido sin el cambio climático.“A nivel mundial, la persona promedio experimentó una media de 19 días de olas de calor al año. De estos, el 84 por ciento (16 días) no se habrían producido sin el cambio climático, lo que resultó en una exposición a un 530 por ciento más de días de olas de calor de los que se habrían producido sin el cambio climático”, sostiene el informe, y añade que las temperaturas más elevadas y el aumento de las poblaciones más vulnerables —como los adultos mayores de 65 años— han provocado un aumento mundial del 63 por ciento en las muertes relacionadas con el calor desde la década de 1990, alcanzando un promedio estimado de 546.000 muertes anuales entre 2012 y 2021.Para 2026 se sumaron nuevos informes, como uno del World Weather Attribution, un grupo de científicos que analiza el papel del cambio climático en los fenómenos meteorológicos extremos, según el cual la ola de calor de junio en Europa habría sido “virtualmente imposible” sin el cambio climático.En suma, los episodios de calor extremo que ponen en peligro la vida se están volviendo más intensos y frecuentes, y también llegan más temprano, pues ya ha habido días de mayo en los últimos años, como en el actual 2026, en los que el calor alcanza valores considerables. A raíz de esto, dice el informe 2025 de The Lancet, “las condiciones económicas de las que depende la salud se están viendo afectadas, con impactos potencialmente catastróficos”.Sobre las consecuencias económicas de los fenómenos meteorológicos extremos, este informe indicó que para 2024, el valor monetario de las muertes relacionadas con el calor ascendió a 344.000 millones de dólares, el nivel más alto desde el 2000 y un 306 por ciento superior al promedio anual entre el 2000 y el 2004. A esto se suma que el calor puede reducir la productividad y la disminución de la capacidad laboral afecta los ingresos. Para 2024, dice el documento, la exposición al calor provocó una pérdida potencial de ingresos global récord de 1,09 billones de dólares, equivalente al 0,97 por ciento del PIB mundial.Si bien la reciente ola de calor comenzó a dar tregua a finales de junio, las autoridades no descartan un nuevo episodio para mediados de julio, y la misma OMS advirtió que lo que vivió Europa el mes pasado es apenas una muestra de lo que viene.“Esta ola de calor es un ensayo general. Los veranos que se avecinan serán más duros”, sostuvo el doctor Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa. Y añadió: “La región europea se está calentando a más del doble del promedio mundial. Las olas de calor ya no son fenómenos aislados. Son crisis cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas. Cada verano que no nos preparamos para ellas es un verano que pagamos caro”.Frente a este panorama, el informe de 2026 para la región de Europa de The Lancet ‘Countdown on health and climate change’, publicado en junio, señaló que cada vez hay menos margen para tomar medidas decisivas en materia de salud, por lo que una aproximación integral a la mitigación del cambio climático es urgente.“Si bien las soluciones tecnológicas y de infraestructura son necesarias para lograr sociedades resilientes al clima, no son suficientes por sí solas. Se requieren colaboración intersectorial y participación comunitaria para frenar eficazmente los crecientes riesgos e impactos del cambio climático en la salud”, concluyó el informe.(*) Con información de AFP y Efe.Alertas en Estados UnidosMás de 150 millones de personas padecieron el viernes 3 de julio temperaturas sofocantes en el este de Estados Unidos, y el calor en los próximos días podría incluso batir récords y afectar eventos como el Mundial de fútbol.Solo para el viernes había pronósticos de hasta 45 °C en Nueva York, de hasta 40 °C en Boston y Filadelfia, y de 45 °C en la capital, Washington D. C. “Estamos entrando en la que podría ser la ola de calor más extrema que esta ciudad haya vivido en más de una década”, advirtió hace unos días Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York; y el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) del estado de Nueva York añadió que “este nivel de calor puede ser mortal para quienes no cuenten con aire acondicionado adecuado y no se mantengan suficientemente hidratados”.Aunque la mayoría de los edificios en Estados Unidos están equipados con medidas como aire acondicionado y refrigeración, las olas de calor causan en ese país más muertes que los huracanes e inundaciones.Agencia AFP Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.