Los especialistas aseguran que sentir ansiedad de vez en cuando es natural y hasta saludable, porque nos ayuda a evitar el peligro o motivarnos a resolver problemas. En cambio, la ansiedad generalizada es un trastorno que afecta la salud mental.Los distintos trastornos de ansiedad cada vez son más frecuentes en niños y adolescentes. Según un informe de la Universidad de Yale afectan a uno de cada cinco jóvenes antes de la edad adulta. Eli Lebowitz, codirector del Programa de Trastornos de Ansiedad de Yale dice “si su hijo sufre de ansiedad, eso no significa que esté condenado a sufrir y a vivir una vida limitada”.Una intervención adecuada, basada en evidencia y a tiempo permite a la mayoría de los niños y adolescentes controlar la ansiedad, incluso, a superarla. En este sentido, cobra gran importancia identificarla de manera correcta.¿Cómo se manifiesta la ansiedad infantil?Un artículo de Yale explica que “la forma en que se manifiesta la ansiedad depende significativamente de la edad y de la etapa de desarrollo del niño”. Detallan las diferencias:• Niños muy pequeños. La ansiedad suele manifestarse como irritabilidad, rabietas frecuentes, dificultad para dormir o problemas para calmarse. También puede manifestarse como evitación porque estos niños pueden mostrarse tímidos o indecisos ante personas o situaciones desconocidas.• Niños en edad escolar. Evitan actividades que disfrutan sus compañeros, se aferran a los padres, se niegan estar solos y presentan síntomas como respiración acelerada o ritmo cardíaco elevado.• Adolescentes. Los pensamientos ansiosos se expresan con mayor frecuencia de forma verbal: preocupación por lo que piensen los demás, inquietud excesiva por el rendimiento escolar o la persistente sensación de que algo malo va a suceder.Lebowitz dice que “en todas las edades, la evitación es una señal clave: cuando un niño evita sistemáticamente situaciones que otros niños de su edad manejan sin angustia significativa, vale la pena prestar atención a ese patrón”.Los distintos tipos de ansiedad comparten algunas características. Wendy Silverman, codirectora del Programa de Trastornos de Ansiedad, se refiere a sus principales características como las "tres A" por las iniciales de las palabras en inglés:• Activación (Arousal). El sistema nervioso se encuentra en un estado de alerta. En los niños, esto suele manifestarse con síntomas físicos como dolores de cabeza, dolores de estómago o náuseas.• Anticipación (Anticipation). Creencia persistente de que algo malo va a suceder. Esto puede llevar a un niño ansioso a esperar lo peor o a imaginar escenarios negativos improbables.• Evitación (Avoidance). Tendencia a mantenerse alejado de situaciones, lugares o personas que provocan ansiedad.Los padres deben considerar que la ansiedad infantil, sin tratamiento adecuado, puede derivar en problemas como depresión, problemas de consumo de sustancias y otros trastornos de salud mental.Uno de los tratamientos con mayor respaldo científico disponible para niños es la terapia cognitivo-conductual (TCC), que enseña habilidades cognitivas para afrontar los pensamientos ansiosos y ayuda a practicar exponiéndose a situaciones que generan ansiedad.Sin embargo, afirma la Universidad de Yale, casi la mitad de los niños que solo reciben TCC no muestran una mejoría suficiente. Lebowitz ha desarrollado el programa Apoyo a la Crianza para las Emociones Ansiosas en la Infancia (SPACE, por sus siglas en inglés), que enseña a los padres habilidades para ayudar a sus hijos a superar la ansiedad.Si la TCC o el programa SPACE no brindan suficiente alivio, los medicamentos pueden ser una alternativa. Los fármacos más comunes para tratar la ansiedad son un tipo de antidepresivo llamado inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS).
Investigadores de Yale revelan las señales que pueden indicar un trastorno de ansiedad en los niños
El trastorno es cada vez más común en niños y adolescentes.La detección temprana es fundamental para superarlo.









