AP Teher�nActualizado S�bado,
julio
09:23Ir�n inici� este s�bado el funeral de varios d�as del ayatol� Al� Jamenei, meses despu�s de que el l�der supremo del pa�s muri� en un ataque a�reo al comienzo de la guerra. Ten�a 86 a�os.Las autoridades exhibieron el f�retro que conten�a el cuerpo de Jamenei en una urna de vidrio en la Gran Mezquita de Mosalla, en la capital Teher�n. Los dolientes lloraron al verlo, y algunos coreaban: "�Nuestra palabra es una! �Venganza! �Venganza!".Algunos llevaban pancartas y banderas, mientras que vallas publicitarias en diversas partes de la ciudad mostraban la imagen de Jamenei. Multitudes de hombres se golpeaban el pecho r�tmicamente en se�al de duelo, una pr�ctica com�n en los funerales chi�es."Estoy aqu� para despedirme de mi amado l�der Al� Jamenei", expres� entre l�grimas Hananeh Mousavi, de 27 a�os, que asisti� al funeral junto a su madre. "Nunca esper� ver un d�a as�. Ojal� yo hubiera muerto antes de esta tragedia".Un escenario al aire libre instalado en la Gran Mezquita de Mosalla se parec�a al estrado desde el que Jamenei sol�a pronunciar sus discursos en una husain�a, dentro de su complejo en el centro de Teher�n. Ese lugar qued� destruido en el ataque a�reo israel�, en el cual murieron Jamenei y algunos de sus familiares al inicio de la guerra de Ir�n el 28 de febrero. Los f�retros de sus familiares muertos estaban colocados debajo del suyo, que ten�a su turbante negro encima, lo que lo identificaba como un descendiente directo del profeta Mahoma.El gobierno tiene previsto que millones de personas inunden las calles de la capital, en escenas que evocar�n el entierro del ayatol� Ruhollah Jomeini, el l�der supremo que falleci� en 1989. Los organizadores rociaron agua sobre las multitudes y ofrecieron bebidas fr�as para ayudar a quienes sufr�an por el calor del verano."Asistimos al funeral para demostrar que todos estamos comprometidos a defender nuestro pa�s y nuestra religi�n", manifest� Al� Kazemi, quien lleg� desde la ciudad noroccidental de Tabriz, a unos 530 kil�metros (330 millas) de Teher�n.Una gran asistencia podr�a darle un impulso al gobierno de Ir�n, en particular mientras intenta aprovechar su control sobre el estrecho de Ormuz en negociaciones con Estados Unidos para un fin permanente de la guerra, y mientras a�n persiste la preocupaci�n de que Israel pudiese atacar de nuevo.Ir�n eligi� el 4 de julio, en que se cumple el 250� aniversario de la fundaci�n de Estados Unidos, para iniciar el funeral. Aunque las autoridades no reconocieron la coincidencia, las multitudes en la ceremonia en Teher�n corearon: "�Muerte a Estados Unidos!", retomando un grito que ha sido com�n en Ir�n desde la Revoluci�n Isl�mica de 1979, la toma de la embajada estadounidense y la crisis de los rehenes."Le propinamos una paliza tremenda a Ir�n", expres� el presidente estadounidense Donald Trump en un discurso pronunciado al mismo tiempo en Dakota del Sur, frente al Monte Rushmore. "Est�n desesperados por llegar a un acuerdo. Les dimos una semana libre para un funeral".El presidente estadounidense no fue olvidado en Teher�n. En la multitud en la Gran Mezquita de Mosalla, varios dolientes sosten�an una gran bandera que dec�a: "#KillTrump".El cuerpo de Jamenei ser� trasladado a ciudades de Ir�n y del vecino Irak. Las autoridades han cerrado calles y el espacio a�reo, y tambi�n han ordenado modificaciones en la vida cotidiana en Teher�n, por el luto.Sigue sin estar claro si el nuevo l�der supremo iran�, el ayatol� Moytab� Jamenei, se presentar� en el funeral de su padre. El fallecido l�der supremo s� acudi� en 1989 al funeral de Jomeini, llorando visiblemente, a medida que iniciaba su trayectoria para dirigir Ir�n durante d�cadas con mano de hierro, y a la vez se enfrentaba a Occidente. La difunta esposa de Moytab� Jamenei fue una de los cuerpos exhibidos en la Gran Mezquita de Mosalla.Las reiteradas amenazas de Israel de matar a Moytab� Jamenei provocaron una advertencia del mando militar conjunto de Ir�n el jueves, que le dijo a Israel y a Estados Unidos que "eviten cualquier error de c�lculo" en los pr�ximos d�as.










