En el primer trimestre del año, el PBI creció 2,3% interanual y con esto terminó 5% por encima del promedio de 2023. Sin embargo, y a pesar de que el Gobierno intenta concentrar sus esfuerzos en mostrar algunas inversiones, el total de desembolsos de las compañías dio negativo.

La inversión quedó 11% por debajo del nivel que registró tres años atrás. “El deterioro de la formación bruta de capital fijo tendrá más efectos en el futuro que en el presente: con un menor stock de capital, la economía tendrá complicaciones para sostener el crecimiento”, alertó la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia en su informe semanal. La inversión acumula cuatro trimestres seguidos en terreno negativo, con lo que se ubica no solo por debajo de 2023, sino también del promedio del año pasado: -7%.

La propia política del Gobierno fue una de las razones principales detrás de este fenómeno. La suba de la tasa de interés de la segunda mitad del año pasado encareció el crédito, lo que volvió menos rentables a los proyectos productivos y desincentivó, en consecuencia, los gastos de mediano plazo.

Otro movimiento con impacto futuro, describieron desde la entidad financiera, es la destrucción de empleos en los rubros de mayores salarios (minas y canteras, intermediación financiera, industria, transporte) y su reemplazo por otros donde la remuneración es menor: comercio y educación. La reconfiguración del mercado de trabajo explicó casi un cuarto de la caída de salario real de los últimos tres años.