Escenario de vidaNo debemos olvidar cuando Guatemala batió al campeón mundial.

Mientras millones de aficionados permanecen pegados a las pantallas siguiendo cada jornada del Mundial que se disputa en EE. UU., Canadá y México, es inevitable recordar que el fútbol también ha escrito páginas gloriosas en Guatemala, muchas de ellas olvidadas por las nuevas generaciones. Ahora, la Fifa estima que los torneos mundialistas son seguidos por más de cinco mil millones de personas alrededor del planeta, lo que convierte la Copa Mundial en el acontecimiento deportivo más visto de la Tierra. Cada cuatro años volvemos a emocionarnos, discutimos quién levantará la copa y nos convertimos en expertos de último momento. Pero pocas veces nos detenemos a recordar a quienes construyeron los cimientos del fútbol guatemalteco.

Mucho antes de que existiera el Estadio Mateo Flores (Doroteo Guamuch Flores), ya había partidos llevándose a cabo en el Campo de Marte. Cuando nuestro fútbol apenas escribía sus primeras páginas, un grupo de jóvenes defendía con orgullo los colores nacionales.

Fue cuando el poderoso equipo británico estaba de gira y era considerado el mejor del mundo, que batió a cada país de Centro y Sudamérica, pero no pudo derrotar a Guatemala. Al llegar a nuestro país ocurrió lo inesperado. La Selección Nacional, utilizando el veloz “pase corto” y gran coordinación, sorprendió a los visitantes, consiguiendo una victoria que dejó boquiabiertos a los propios campeones ingleses, quienes reconocieron que era la primera chamarreada que habían recibido durante toda su gira continental. Esa hazaña, con el paso del tiempo, ha quedado relegada al recuerdo de unos pocos.