Después de que el presidente Gustavo Petro anunció que alias Chiquito Malo podría ser capturado con fines de extradición, se desató una guerra interna en el Clan del Golfo, la organización criminal que él dirige. Gustavo Petro firmó el decreto que tumba la suspensión de la orden de captura de alias Chiquito Malo: “Debe ser extraditado”SEMANA conoció que algunos de los hombres más cercanos al temido criminal estarían en contacto con las autoridades de Estados Unidos para entregar información clave que podría llevar a su captura, dado que se ofrecen 5.000 millones de pesos de recompensa. Esto se suma a la desconfianza desatada en su círculo más próximo, que, precisamente, teme que su máximo cabecilla sea vendido. Chiquito Malo se mueve entre Córdoba y Chocó y sigue convertido en un objetivo de alto valor de las Fuerzas Militares, la Policía y Estados Unidos.