El presidente Gustavo Petro ha anunciado este miércoles que firmó un decreto que reactiva la orden de extradición de Jobanis de Jesús Ávila, alias Chiquito Malo, actual líder del Clan del Golfo, el grupo armado más poderoso de Colombia. “Para lograr éxito en una negociación entre grupos armados organizados y el Estado, siempre debe haber, antes que nada, sinceridad. Sinceridad no hubo”, ha argumentado el mandatario, con lo que muestra el fracaso en las negociaciones. La decisión se da a poco más de un mes de que Petro deje el Gobierno y durante un viaje a Italia, previo a la reunión de este jueves con el papa León XIV.La renovada orden de extradición contra Chiquito Malo deja a la deriva el proceso de paz con el Clan, que recientemente había dado pasos agigantados. Por un lado, el Ejecutivo había confirmado el ingreso gradual de hasta 400 integrantes a Zonas de Ubicación Temporal ubicadas en Córdoba y Chocó. Por otro, el comisionado de paz, Otty Patiño, había pedido hace un mes a la Fiscalía la suspensión de las órdenes de captura de 29 miembros —incluido Ávila— por mostrar la “buena fe” en el proceso de desmovilización.Desde entonces, el enfoque contra el grupo criminal ha cambiado. Esta semana, las autoridades capturaron a alias Zarco, cabecilla del Clan en el departamento de Córdoba, una de las zonas de retaguardia del grupo, y han desarticulado una estructura del suroeste de Antioquia.La banda narcotraficante, por su parte, ha movido fichas con el triunfo del ultraderechista Abelardo de la Espriella, que llegará al poder el próximo 7 de agosto. En una carta firmada por Chiquito Malo y difundida el lunes, el grupo le pide al nuevo presidente mantener vivos los diálogos de paz. “Como lo hemos manifestado anteriormente, reiteramos nuestra disposición a recibir al comisionado de paz y a los funcionarios que el nuevo gobierno designe, y a continuar con ellos el camino de la conversación que contribuya a nuestro acogimiento a la justicia”, se lee en un texto en el que el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia defiende el cuestionado carácter político de su existencia.La misiva fue hecha pública días después de que De la Espriella les diera un ultimátum a todas las estructuras criminales de someterse a la justicia en los primeros 30 días de su Gobierno, antes de atacarlos con fuerza. “En mi Gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin”, amenazó el ultra.Pese a su decisión sobre Chiquito Malo, Petro ha vuelto a reivindicar sus modelos de “diálogos sociojurídicos”, que implican una integración económica lícita en los territorios en conflicto y pactos sociales con la población civil. “Este concepto funcionó parcialmente en el sur del país. La Fiscalía no nos ayudó, influenciada, hay que decirlo, por una línea construida desde el pasado por los EE UU que cree en la erradicación forzosa, hasta ahora fracasada según los datos”, ha recalcado en su publicación hecha desde Italia.El Gobierno de izquierdas quedó la semana pasada en una difícil situación, tras la publicación hecha por Noticias Caracol de varios audios de conversaciones que mantuvo en 2022 el entonces comisionado de paz, Danilo Rueda, con cabecillas del Clan del Golfo. En los audios, el representante del Ejecutivo decía que estaban dispuestos a cesar los bombardeos, levantar órdenes de captura y garantizar la no extradición de sus jefes, incluso sin hacerlo público, con tal de que se sentaran a negociar.La negociación formal con el Clan del Golfo inició en septiembre de 2025 en Doha (Qatar). En un primer ciclo, las partes acordaron una etapa inicial de construcción de confianza y un plan piloto de sustitución de cultivos. En diciembre, amplió esos compromisos y estableció tres zonas de ubicación temporal para el tránsito gradual de combatientes a la vida civil. En febrero, el Clan suspendió temporalmente su participación en la mesa tras el anuncio del Gobierno de priorizar la captura de Chiquito Malo, en el marco de un acuerdo con Estados Unidos para entregarlo en extradición. Con la reactivación de la entrega internacional del líder del Clan, Petro le da una estocada mortal a unas negociaciones turbulentas, sin resultados concretos y a las que De la Espriella ha prometido ponerles fin.