Nils Hernández afirmó que Rosario Murillo “está poseída por el demonio” y vinculó esa acusación con la represión política en Nicaragua. (Imagen de cortesía)El sacerdote nicaragüense exiliado Nils Hernández afirmó que Rosario Murillo “está poseída por el demonio” y vinculó esa definición con la represión política y la persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua, durante una entrevista exclusiva en el programa Vade Retro que reabrió el debate sobre la dimensión religiosa que sectores críticos atribuyen al poder del régimen Ortega-Murillo desde la crisis iniciada en 2018.Hernández, conocido como el “Padre Vandálico”, sostuvo que su juicio se apoya en la falta de remordimiento que, a su entender, muestra la copresidenta por las detenciones, el exilio de miles de nicaragüenses y las muertes ocurridas durante la crisis sociopolítica. PUBLICIDADTambién recordó que organismos internacionales han documentado denuncias por restricciones a la libertad religiosa, encarcelamientos, destierros y otras violaciones de derechos humanos en el país.Consultado de manera directa sobre si hablaba en sentido literal, el sacerdote respondió afirmativamente. “Sí, yo lo digo porque todas las acciones que ella tiene son acciones del mal”, dijo al programa, conducido por Luis Piccinali.El religioso explicó que su apreciación parte de una lectura doctrinal cristiana y de la conducta que atribuye al oficialismo en los últimos años. Según planteó, causar sufrimiento sin arrepentimiento refleja una ausencia de humanidad incompatible con los principios del cristianismo.PUBLICIDADEl sacerdote nicaragüense exiliado relacionó su juicio sobre Rosario Murillo con la persecución contra la Iglesia Católica desde la crisis de 2018. Rosario Murillo, durante un acto en Managua (Nicaragua). EFE/Jorge Torres
Sacerdote exiliado lanza la acusación contra Rosario Murillo: “Está poseída por el demonio”
El cura sostiene que el poder usa palabras de Dios, paz y amor mientras crecen señalamientos por controles y castigos. Organismos internacionales han documentado restricciones y destierros, y la polémica vuelve al centro del debate










