Una revisión publicada en Heart vinculó endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, menstruaciones abundantes y ciclos irregulares con mayor riesgo cardiovascular y cerebrovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)La salud menstrual podría estar diciendo más de lo que suele creerse. Afecciones frecuentes, como la endometriosis, el síndrome de ovario poliquístico y las menstruaciones abundantes o irregulares, no solo impactan en la calidad de vida: también podrían aportar señales tempranas sobre el riesgo cardiovascular futuro.Un análisis publicado en la revista Heart vinculó estos trastornos ginecológicos no malignos con una mayor probabilidad de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular a largo plazo. El trabajo, difundido por BMJ Group y McMaster University, remarcó que los datos muestran una asociación y un posible valor de alerta clínica, pero no prueban una relación causal directa.PUBLICIDADLa revisión incluyó 28 estudios con 3.271.242 mujeres y analizó investigaciones publicadas hasta abril de 2024. Entre las mujeres con al menos uno de estos trastornos —endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, menstruaciones abundantes o ciclos menstruales irregulares—, el riesgo combinado de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular fue un 28% mayor que entre quienes no los tenían.El análisis de 28 estudios con 3.271.242 mujeres encontró que el riesgo combinado de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular fue 28% mayor en quienes tenían trastornos ginecológicos frecuentes (Imagen Ilustrativa Infobae)Ese mismo análisis encontró que el riesgo de cardiopatía isquémica aumentó 41% y el de enfermedad cerebrovascular, 33%, de acuerdo con BMJ Group y McMaster University. Ambas fuentes añadieron que el riesgo global y sus distintos componentes fueron más altos entre quienes tenían antecedentes de endometriosis o síndrome de ovario poliquístico.PUBLICIDADMathew Leonardi, profesor adjunto del Departamento de Obstetricia y Ginecología de McMaster University, dijo en declaraciones recogidas por esa institución que estos cuadros ya eran conocidos por su impacto en la calidad de vida: “Pero ahora, estamos más cerca de comprender que tener estas afecciones ginecológicas también podría indicar un mayor riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular y cerebrovascular más adelante en la vida”.La posible conexión no apunta a una causa única, sino a mecanismos compartidos. Los autores mencionan procesos inflamatorios, hormonales y metabólicos que pueden atravesar tanto la salud ginecológica como la cardiovascular, y que podrían ayudar a explicar por qué estos trastornos aparecen asociados con más riesgo a largo plazo.PUBLICIDADComo evidencia adicional, un estudio del Karolinska Institutet, publicado en Nature Cardiovascular Research, analizó los trastornos premenstruales y los vinculó con un incremento de alrededor del 10% en el riesgo cardiovascular a futuro. El análisis de 28 estudios con 3.271.242 mujeres encontró que el riesgo combinado de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular fue 28% mayor en quienes tenían trastornos ginecológicos frecuentes (Imagen Ilustrativa Infobae)Los estudios no indican que estos problemas provoquen infartos o accidentes cerebrovasculares, sino que podrían ayudar a identificar antes a mujeres con mayor riesgo. BMJ señaló que los investigadores piden una mayor conciencia entre profesionales sanitarios y población general sobre esta posible asociación.PUBLICIDADSegún BMJ, reconocer esa conexión podría facilitar cambios de conducta e intervenciones para reducir riesgos. La publicación remarcó que una mejor identificación permitiría aconsejar a las pacientes sobre medidas que ayuden a prevenir, retrasar o atenuar la aparición de enfermedad cardiovascular y cerebrovascular.Por su parte, Giorgia Colombo, médica residente del West Middlesex University Hospital y autora principal del análisis citado por McMaster University, describió la revisión como un punto de partida: “Nuestra revisión es un punto de partida para explorar la asociación entre problemas ginecológicos comunes y salud cardiovascular, pero se necesitan más estudios de alta calidad para investigar más a fondo esta asociación”.PUBLICIDADLas fuentes plantean varias rutas biológicas plausibles para explicar por qué la salud menstrual y reproductiva podría relacionarse con la vascular. BMJ y McMaster University mencionaron la inflamación sistémica y la producción de estrógenos como posibles nexos entre los trastornos ginecológicos comunes y la enfermedad cardiovascular o cerebrovascular.También señalaron una posible superposición entre factores de riesgo ginecológicos y cardiovasculares. Como ejemplo, McMaster University indicó que el síndrome metabólico aparece con frecuencia en personas con síndrome de ovario poliquístico.PUBLICIDADLos autores aclararon que la asociación entre salud menstrual y riesgo cardiovascular no prueba una causa directa, pero puede funcionar como alerta clínica temprana (Imagen Ilustrativa Infobae)El estudio del Karolinska Institutet, publicado en la revista Nature Cardiovascular Research, amplió ese marco al analizar trastornos premenstruales, entre ellos el síndrome premenstrual y el trastorno disfórico premenstrual. Sus autores propusieron tres posibles explicaciones: alteraciones del sistema renina-angiotensina-aldosterona, que participa en la regulación de la presión arterial y el equilibrio de líquidos; mayor inflamación corporal, asociada con cambios en los vasos sanguíneos; y anomalías metabólicas, vinculadas con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular e infarto.PUBLICIDADLa investigación del Karolinska Institutet incluyó a más de 99.000 mujeres con síntomas premenstruales y siguió su evolución durante hasta 22 años. El estudio comparó su salud con la de mujeres sin esos síntomas, tanto en la población general como frente a sus propias hermanas, para tener en cuenta factores hereditarios y de crianza.Los resultados mostraron un aumento de alrededor del 10% en el riesgo de enfermedad cardiovascular entre mujeres con síntomas premenstruales. La asociación fue más marcada en arritmias, con un 31% más de riesgo, y en accidente cerebrovascular isquémico, con un 27% más, según esa institución.PUBLICIDADLa investigación sueca detectó en mujeres con síntomas premenstruales un 31% más de riesgo de arritmias y un 27% más de accidente cerebrovascular isquémico (Imagen Ilustrativa Infobae)Yihui Yang, doctoranda del Instituto de Medicina Ambiental del Karolinska Institutet, afirmó que el aumento se vio con más claridad en mujeres diagnosticadas antes de los 25 años y en quienes también habían tenido depresión posparto. La investigadora añadió que esa condición también puede estar vinculada a fluctuaciones hormonales.Donghao Lu, profesor asociado del mismo departamento del Karolinska Institutet, situó los hallazgos. “Esperamos que nuestros hallazgos contribuyan a una mayor conciencia de que los trastornos premenstruales no solo afectan la vida diaria, sino que también pueden tener consecuencias para la salud a largo plazo”.Las propias fuentes insistieron en que estos resultados tienen límites importantes. BMJ advirtió que los estudios incluidos en el análisis de Heart diferían mucho en diseño y metodología, y que el 53,5% presentaba un riesgo muy alto de sesgo por la falta de control adecuado de factores influyentes.Además, varias áreas de la enfermedad cardiovascular no aparecieron en los estudios revisados, entre ellas la fibrilación auricular, según BMJ y McMaster University. El estudio sueco, por su parte, mantuvo la asociación entre síntomas premenstruales y mayor riesgo incluso después de considerar tabaquismo, índice de masa corporal y salud mental, pero tampoco estableció una causa directa.
Por qué los problemas ginecológicos frecuentes podrían anticipar un mayor riesgo cardiovascular
Una revisión publicada en Heart vinculó endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, menstruaciones abundantes y ciclos irregulares con mayor probabilidad de enfermedad cardíaca y cerebrovascular. Los autores aclaran que se trata de una asociación y no de una causa directa








