La responsable del banco central podr�a 'marcarse un Draghi' e intentar presidir su pa�s.Hay posibilidades reales de que Christine Lagarde haga historia en el Banco Central Europeo (BCE) convirti�ndose en la primera presidenta en abandonar la autoridad monetaria antes de que finalice su mandato. Tras un a�o entre rumores y especulaciones que la banquera central hab�a apartado, esta misma semana fue ella la que abri� la puerta a su potencial salida."Es posible", reconoci� en la noche del jueves en una entrevista con el diario galo Les Echos. Pero Lagarde concret� que no abandonar� el BCE a toda costa. Deben darse dos elementos para abandonar Fr�ncfort antes de noviembre de 2027.En primer lugar, su labor al frente del BCE debe convertise en aburrida, lo que implica que la estabilidad de precios est� completamente garantizada. Si la inflaci�n regresa al 2%, la instituci�n encargada de fijar el precio del dinero entrar�a en una fase de piloto autom�tico para la que ya no ser�a tan necesaria.No es casualidad que los primeros rumores sobre su salida surgieran en un periodo en el que el BCE encaden� hasta siete reuniones sin cambios en los tipos."Dado que atravesamos una vez m�s un periodo turbulento, creo que el capit�n del barco del BCE debe permanecer a bordo", aseguraba Lagarde, dando a entender que no saldr�a del BCE si se mantienen las actuales presiones inflacionarias derivadas de la guerra de Ir�n.Quien conoce a Lagarde sabe que es impensable que se marche con deberes por hacer y deje la tarea empantanada a su sucesor. Por muchas ganas que pudiera tener de afrontar un nuevo desaf�o en Francia, trasladar la sensaci�n de huida del problema es algo que la presidenta simplemente no podr�a tolerar.Pero si las aguas se calman y Francia llama, Lagarde escuchar�. Esa es, precisamente, la segunda clave que tendr�a que darse para ver una salida prematura. La presidenta detalla que acudir�a en caso de que detectara que se necesita "una voz europea en el debate presidencial franc�s".Profundamente europeista, a Lagarde podr�a encantarle el desaf�o de convertirse en el baluarte franc�s pro-UE frente a los extremistas, pero la narrativa debe acompa�ar a la dimensi�n del desaf�o.Lagarde podr�a "marcarse un Draghi" en el sentido de salir del BCE directa a presidir su propio pa�s. Sin embargo, existen notables diferencias, pues el italiano respondi� a una petici�n conjunta de los partidos y ya hab�a acabado su mandato. Lagarde, en cambio, tendr�a que pasar por el proceso electoral y bajar al barro para luchar por la victoria.