España defiende “un papel de liderazgo” en la institución, que renueva varios puestos
La hipótesis sobre un adiós anticipado de Christine Lagarde al frente de la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), que según el diario Financial Times —que cita fuentes cercanas a la francesa— sopesa dejar su puesto antes de que expire su mandato, está avivando los movimientos en los Estados miembros en la carrera para sustituir tanto a Lagarde como a otros dos puestos clave del BCE. La salida anticipada de Lagarde se produciría para dar posibilidad al presidente francés, Emmanuel Macron y al canciller alemán, Friedrich Merz, de participar en la elección de quien encabece uno de los puestos más importantes de las instituciones comunitarias, antes de las elecciones presidenciales francesas de abril de 2027. El objetivo es adelantar la decisión, para que quede en manos de la actual presidencia francesa, ante una eventual victoria electoral de la ultraderecha de Marine Le Pen.
Los Estados miembros ya están preparándose para la sucesión y el debate es cada vez más vivo, aseguran fuentes diplomáticas europeas. España, la cuarta economía de la UE, ya se ha posicionado y ha marcado su interés por la presidencia del BCE (o por alguno de los cargos relevantes que se renuevan). España “trabajará activamente para garantizar que tenga una posición influyente y significativa” en el organismo bancario europeo, según ha indicado el Ministerio de Economía español en respuesta a las informaciones del Financial Times. Madrid quiere “un papel de liderazgo dentro de las principales instituciones económicas de Europa”.














