El Consejo de Estado de la República Popular China (RPC) aprobó una nueva regulación para las inversiones externas. La norma rige a partir del 1 de julio de este año y reemplaza los registros vigentes. El objetivo de estas disposiciones es centralizar la información y consolidar los documentos de diversas agencias que intervienen en el proceso de autorización como la Comisión de Desarrollo Nacional y Reforma (NDRC) y el Ministerio de Comercio (Mofcom). Según la información disponible el propósito es resguardar los derechos e intereses de los inversores y sus inversiones externas, proteger la soberanía y la seguridad de China y promover “el desarrollo de alta calidad de las inversiones externas de acuerdo a la normativa legal”. La norma incluye no solo las inversiones de empresas sino también las de los residentes si sus “actividades comprenden una suma substancial de capital u operaciones dentro de la RPC”. La medida establece un mecanismo de revisión de las solicitudes para verificar que no afectan la seguridad incluyendo movimiento de capitales y personas. La nueva regulación pareciera una respuesta a las restricciones de la Unión Europea y los Estados Unidos para las inversiones que incluyan transferencia de tecnologías consideradas sensibles. Sin embargo, son mucho más amplias porque abarcan las inversiones y su seguimiento para asegurar que sirvan a los propósitos de la política exterior de China.