El mercado de autos usados mostró una fuerte recuperación durante junio, que se convirtió en el mejor mes del primer semestre. Según explicó Alejandro Lupo, vicepresidente de la Cámara del Comercio Automotor, la mejora responde principalmente a la estabilización de los precios y a una mayor competitividad frente a los vehículos nuevos.

"Junio fue el mejor mes del semestre", destacó Lupo, al precisar que las operaciones superaron las 155.000 unidades, consolidando una tendencia positiva luego de las fluctuaciones registradas durante los primeros meses del año.

El dirigente señaló que el ingreso de nuevos vehículos sin determinados aranceles generó un impacto directo sobre el mercado de segunda mano. "El auto usado, con respecto a los precios de enero, bajó entre un 5 y un 10%. En algunos casos, más", afirmó. En el segmento premium, agregó que la reducción fue todavía mayor, con depreciaciones de entre el 20% y el 25% tras la quita del impuesto interno.

Dos mercados bien diferenciados

Lupo explicó que actualmente conviven dos perfiles de compradores. Por un lado, quienes buscan autos compactos para uso urbano y, por otro, quienes priorizan las pick-ups por las necesidades del interior del país.