Carmen Fern�ndez BarcelonaActualizado Viernes,
julio
15:37Cuando hace cinco a�os comenz� el proyecto fetaLife en el BCNatal, centro cl�nico y de investigaci�n en medicina fetal y neonatal del Hospital Materno-Infantil de Sant Joan de D�u y el Hospital Cl�nic de Barcelona, la posibilidad de crear una placenta artificial para aumentar la supervivencia de fetos humanos prematuros ultraextremos (de menos de seis meses de gestaci�n) parec�a ciencia ficci�n. Pero hoy se han presentado resultados que demuestran que la tambi�n llamada incubadora l�quida es una realidad: en modelo animal (oveja) se logran hasta 21 d�as de vida del feto en buen estado. Ese tiempo es suficiente para que luego el feto pueda seguir desarroll�ndose en mejores condiciones (como prematuro extremo) en una incubadora convencional.La supervivencia posnatal del feto, tras el paso por la incubadora l�quida del fetaLife, se mantiene en el seguimiento a los 13 meses, y el animal sometido a esta tecnolog�a presenta un neurodesarrollo similar al de los fetos gestados de forma natural.Llegar hasta aqu� ha supuesto cientos de experimentos; dise�ar y mejorar m�ltiples prototipos de hasta ocho componentes distintos, incluyendo una herramienta de inteligencia artificial, y el trabajo de un equipo multidisciplinar de m�s de 35 investigadores de diferentes disciplinas —m�dicos de diversas especialidades, bi�logos, ingenieros, matem�ticos, personal de enfermer�a—, as� como con la colaboraci�n de otros 35 profesionales, aunque en algunas fases el proyecto ha llegado a implicar hasta 150 personas. Y, por supuesto, tambi�n un buen presupuesto: 7,65 millones de euros, aportados por la Fundaci�n "La Caixa".Una oveja llamada Gaia, que ahora tiene m�s de un a�o de vida, es la prueba viviente de que el neurodesarrollo con la m�quina del fetaLife es, en el largo plazo, normal.Para saber m�sNo obstante, por delante queda un largo, complejo y costoso camino: perfeccionar m�s todos los componentes de la tecnolog�a, hacer posible su fabricaci�n y, lo que es m�s importante, demostrar sus resultados en humanos. En paralelo, el Instituto Borja de Bio�tica de Catalu�a ya trabajan en definir en qu� indicaciones y condiciones deber�a de poder usarse esta m�quina para poder ser aceptada socialmente. La Fundaci�n "la Caixa" ha anunciado que continuar� apoyando econ�micamente el proyecto, que ha contado tambi�n con donaciones de otras entidades.El equipo competidor de Filadelfia ha logrado 28 d�asLo que falta es, adem�s, urgente: hay otro grupo en Filadelfia, Estados Unidos, que empez� antes un proyecto igual y ya ha logrado una supervivencia del feto de 28 d�as; y tambi�n trabajan en ello otros tres grupos: de Michigan (Estados Unidos), un consorcio entre Australia y Jap�n, y otro de Toronto, en Canad�. El objetivo final de todos los proyectos es el mismo: aumentar la supervivencia de los prematuros muy extremos y, sobre todo, reducir las secuelas graves que les afectan (neurocerebrales, pulmonares, intestinales, cardiovasculares).La presentaci�n de los resultados de la primera fase de proyecto se ha realizado hoy en rueda de prensa en Barcelona y ha contado con el director de BCNatal y l�der del proyecto fetaLife, y catedr�tico de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona (UB), Eduard Gratac�s, y la coordinadora m�dica y cient�fica del proyecto de BCNatal, Elisenda Eixarch, acompa�ados del director general del Cl�nic de Barcelona, Josep Maria Campistol; el director gerente del Hospital Sant Joan de D�u Barcelona, Miquel Pons, y el subdirector general de Investigaci�n y Becas de la Fundaci�n "la Caixa", �ngel Font.Seg�n han informado, una incubadora l�quida es un sistema en el que un neonato muy prematuro puede vivir de forma parecida a la vida uterina, lo que implica condiciones m�s naturales que las que ofrece la incubadora convencional.En circulaci�n extracorp�reaEl prototipo actual de BCNatal incluye un entorno l�quido y permite al prematuro seguir desarroll�ndose conectado a un sistema de circulaci�n extracorp�rea (de la sangre) a trav�s de su propio cord�n umbilical, por donde le llega el alimento y el ox�geno que necesita. Una de las complicaciones del proyecto lo ha supuesto la conexi�n del cord�n umbilical del feto a las tubuladuras y c�nulas de la m�quina, puesto que el cord�n umbilical natural se cierra inmediatamente al estar fuera del �tero materno. Gratac�s ha indicado que la tecnolog�a se ha creado de forma que pueda "enga�ar a la naturaleza"; es decir, que el "feto no sepa que ha salido de la madre", lo cual da idea de la complejidad del proyecto.Pero el equipo ha tenido que idear muchas m�s cosas; entre ellas, un sistema de monitorizaci�n propio, que permite una vigilancia permanente de forma remota por parte del equipo m�dico para poder tener un control intensivo del estado y desarrollo del feto, y las t�cnicas quir�rgicas y los protocolos necesarios para realizar una transici�n desde el �tero materno a la incubadora l�quida sin incidentes. Para luego poder llevar el feto desarrollado en esas condiciones l�quidas artificiales a la incubadora convencional, en lo que se denomina transici�n neonatal, se aplica un proceso similar al "nacimiento" del feto, en el que se le corta el cord�n umbilical ( en ese momento conectado a la m�quina) para que siga con su desarrollo pero ya usando sus propios pulmones, como cualquier reci�n nacido.Dos evaluaciones por expertosEl proyecto ha sido analizado y evaluado favorablemente en dos ocasiones por un panel de expertos de reconocido prestigio internacional en medicina fetal y neonatal procedentes de cinco pa�ses. Eixarch ha dicho, en representaci�n del equipo, que este es el "proyecto de nuestra vida".Por otro lado, la prematuridad fetal extrema afecta a 25.000 familias cada a�o solo en Europa. La supervivencia, incluso en unidades de excelencia, es baja (de entre el 25 y el 75 %), y una proporci�n relevante de los supervivientes presenta secuelas importantes de por vida. Con menos de mil gramos de peso, estos reci�n nacidos precisan soporte respiratorio y alimentaci�n por v�a intravenosa para mantenerse con vida, pero esto puede provocar complicaciones y tener un impacto en su vida futura. Por ello se considera que la incubadora l�quida puede ser una soluci�n intermedia que mejore la calidad de vida de estos neonatos.












