Colombia consolidó modelos productivos más sostenibles, inclusivos y competitivos en las cadenas de café, cacao, palma de aceite, caucho natural y banano gracias al proyecto Innovación en Cadenas Agrícolas Sostenibles (INCAS Global+), una iniciativa de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), en alianza con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia), que culminó tras seis años de trabajo en 19 departamentos del país.Revaluación del peso enciende las alarmas entre los principales agroexportadores del paísA lo largo de su ejecución, más de 10.000 unidades productivas recibieron asistencia técnica y formación para fortalecer sus capacidades productivas, ambientales y organizativas. Además, el proyecto impulsó acciones para mejorar la sostenibilidad ambiental, social y económica de estas cadenas, apoyando a productores, empresas, gremios e instituciones en la adopción de prácticas que fortalecieron la competitividad de sectores estratégicos para la economía nacional.Proyecto de cooperación Alemania-Colombia Foto: CortesíaEn materia ambiental, INCAS Global+ promovió la implementación de sistemas agroforestales y prácticas sostenibles en más de 67.000 hectáreas, impulsó la creación de biofábricas para la producción de abonos orgánicos y desarrolló acciones de protección de la biodiversidad junto con productores y aliados territoriales. Como resultado, más de 31.000 hectáreas fueron destinadas a procesos de conservación.En el componente social participaron cerca de 10.000 mujeres y 7.500 jóvenes vinculados a las cadenas agrícolas priorizadas. En el ámbito económico, el proyecto facilitó alianzas estratégicas con el sector privado, apoyó la implementación de centrales de beneficio y laboratorios de calidad, promovió el incremento del valor agregado de los productos agrícolas y fortaleció capacidades para mejorar los ingresos y la competitividad de las familias productoras.“INCAS Global+ evidenció cómo la cooperación internacional, el sector privado, los gremios y los productores pueden articular esfuerzos para responder a desafíos globales como la deforestación, la inclusión social, la competitividad agrícola y las nuevas exigencias de los mercados internacionales. Esta iniciativa permitió conocer experiencias reales de productores y organizaciones que transformaron sus prácticas productivas para hacerlas más sostenibles, inclusivas y rentables”, afirmó David Mozzo, co-coordinador del proyecto INCAS Global+.Proyecto de cooperación Alemania-Colombia Foto: CortesíaEl evento de cierre del proyecto, realizado el 1 de julio en Bogotá, reunió a representantes de los principales sectores agrícolas exportadores, entidades gubernamentales, organismos de cooperación internacional y líderes empresariales comprometidos con la sostenibilidad y con la preparación del país frente a retos globales como el fortalecimiento de la competitividad agrícola, la adaptación a nuevas normativas europeas sobre deforestación cero y la consolidación de cadenas de suministro ambiental, social y económicamente sostenibles.“Este encuentro constituyó una oportunidad para conocer cómo las cadenas agrícolas colombianas avanzan hacia modelos más sostenibles, competitivos e inclusivos, así como el papel que desempeña la cooperación entre Colombia y Alemania para enfrentar desafíos globales relacionados con el comercio, el medio ambiente y los derechos humanos. Fue una jornada para conocer resultados concretos, historias de transformación y perspectivas sobre el futuro de la agricultura sostenible en Colombia”, concluyó Mozzo.