EL PAÍS ofrece en abierto la sección América Futura por su aporte informativo diario y global sobre desarrollo sostenible. Si quieres apoyar nuestro periodismo, suscríbete aquí.Norteamérica está viviendo días agitados. A la vez que Estados Unidos, Canadá y México albergan el mundial de fútbol, los primeros dos países también celebran sus festividades. El 1 de julio los canadienses conmemoraron su independencia del Reino Unido y el sábado 4 de julio, los estadounidenses harán lo mismo. Tanto los eventos deportivos como los feriados tienen actividades al aire libre: unas que, en esta ocasión, se harán bajo unas condiciones más calurosas que nunca debido al cambio climático. “Cuando una celebración histórica del 4 de julio se ve interrumpida y los partidos del Mundial se disputan en condiciones que no son seguras para los jugadores y los aficionados, no debería hacer falta otro estudio científico para que la gente tome conciencia”, explica en un comunicado Friederike Otto, profesora del Imperial College de Londres y fundadora de World Weather Attribution (WWA), una organización de científicos que busca responder qué rol jugó el cambio climático tan pronto sucede un evento extremo. En esta ocasión, la pregunta se la hicieron alrededor de las altas temperaturas diurnas que se viven en el norte de América y que impactarán las festividades. Aunque de por sí las temperaturas están llegando a 38 °C, la humedad que se vive en algunas zonas las eleva a entre 41 °C y 46 °C. Además, el análisis explora un índice, conocido como “temperatura de bulbo húmedo y globo” o WBGT por sus siglas en inglés, que es una unidad que se usa en el deporte para saber cuándo el impacto del calor húmedo puede afectar negativamente el cuerpo humano durante una actividad física. La unidad se mide en grados Celsius WBGT y se estima que, si es mayor a 28 grados Celsius WBGT, puede ser peligroso hacer ejercicio, incluso para personas sanas y jóvenes. Durante las festividades, dicen, el índice podría alcanzar los 28 °C y 30 °C WBGT. .Los efectos más graves, alerta WWA, se vivirán desde el medio este de Norteamérica hasta la costa atlántica central y el noroeste. Ciudades como Chicago, Detroit, Washington, Filadelfia y Nueva York de hecho ya se encuentran bajo alertas por calor. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) por ejemplo, también han elevado una alerta recordando que la exposición prolongada a temperaturas extremas puede provocar agotamiento por calor, calambres y golpes de calor. Entre los síntomas figuran náuseas, dolor de cabeza, mareos, confusión y pérdida del conocimiento. No se trata de condiciones naturales. Según el análisis, si la temperatura promedio global fuera 1. 4 °C menor —es el escenario si no existiera el cambio climático generado por actividades humanas—, los niveles a los que ha llegado el índice de temperatura de globo y bulbo húmedo serían “prácticamente imposibles”. Incluso es una situación bastante rara bajo el clima actual: calculan que es algo que se prevé que ocurra aproximadamente una vez cada 200 años. Casi lo mismo desde que nacieron estos países de forma independiente (Estados Unidos, 250 años; Canadá, 159 años). El análisis, igualmente, descarta que el fenómeno de El Niño haya sido determinante en las altas temperaturas. La ola de calor, advierten, es provocada por un fuerte sistema de alta presión, conocido en la meteorología como “cúpula de calor”, que lleva las condiciones de calor y de humedad desde el sur y las retiene en ciertas partes: sobre todo el centro y el este de Estados Unidos, y el sur de Ontario y Quebec. Aunque se trata de un patrón típico, ahora tiene temperaturas más elevadas por el cambio climático. “Para quienes tengan pensado disfrutar este fin de semana de los desfiles locales, las barbacoas en el jardín y los espectáculos de fuegos artificiales, será importante ir bien preparados”, alerta Roop Singh, del Centro Climático de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en el mismo comunicado. Recomienda tener agua suficiente, estar atentos a los síntomas de enfermedades relacionadas con el calor y tener cerca un lugar fresco al que se pueda ir en caso de emergencia.
El cambio climático está detrás del intenso calor que sofoca la fiesta de independencia en Estados Unidos
Junto con Canadá, el país vive sus días feriados en medio de altísimas temperaturas. Análisis señala que, sin el calentamiento global, serían condiciones “prácticamente imposibles”











