En medio de una ola de calor insoportable, amenazas de lluvias y relámpagos, el presidente Donald Trump será el máximo protagonista este sábado en Washington de la celebración que anunció como la “más grande de la historia” al conmemorar con una feria, shows, vuelos militares y fuegos artificiales el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos.La serie de eventos que levantaron controversia, divisiones políticas y escaso entusiasmo popular, tendrá epicentro en la capital estadounidense con un discurso del jefe de la Casa Blanca, pero abarcarán todo el país.Los actos comienzan formalmente este viernes por la noche con una ceremonia en el Monte Rushmore, en Dakota del Sur, donde están esculpidos en la montaña los rostros de los presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln.Trump – que alguna vez sugirió la idea de agregar su cara esculpida al histórico monumento— pronunciará un discurso, verá un espectáculo de fuegos artificiales en uno de los monumentos más emblemáticos del país y volverá enseguida a Washington para la gran fiesta del sábado, donde las temperaturas trepan hasta los 40 grados y hay pronóstico de tormentas con rayos.El paisaje de esta capital está transformado desde hace días. Se inauguró una enorme feria en el Mall de esta capital (el enorme espacio verde que se extiende desde el Capitolio al Lincoln Memorial), con una rueda gigante tipo vuelta al mundo, que incluye pabellones con banderas de los estados, escenarios diversos y hasta un mini-rodeo donde cowboys hacen demostraciones con sus lazos y espectáculos de doma.“Esto es “trumplandia”Todo el show tiene el sello de Trump. Los pabellones simulan ser neoclásicos (de estilo similar a su proyecto de salón de baile de la Casa Blanca) y en un lugar central se encuentra una réplica del famoso arco de triunfo con una estatua de la libertad alada y dorada en la cima que el presidente busca construir de verdad en Washington.“Estas decoraciones clásicas no me gustan, no me parece que representen el país”, dijo a Clarín Jeannine, que vino desde Maryland con su familia para visitar la feria. “Esto es “trumplandia”, afirma al lado su marido con fastidio. Llegado desde un estado más conservador como West Virginia, Tom busca comprar una remera conmemorativa por 35 dólares. “Hay que festejar por Estados Unidos, nuestros militares y nuestro presidente”, afirma.El calor es insoportable y no hay sombra para refugiarse. Los niños quieren subirse a la vuelta al mundo de más de 30 metros de alto pero la rueda, que desde el inicio tuvo problemas eléctricos, se demora demasiado.La casualidad o la historia quiso que fuera Trump, en su segundo mandato, el presidente que estuviera al frente del país en el aniversario y el republicano quiso aprovecharlo al máximo prometiendo, fiel a su estilo, que sería la celebración más imponente que jamás se haya visto. Y con su impronta, que nunca escapa a la polémica.En el pabellón del Tesoro de la Feria se promociona la novedad de las “Cuentas Trump”, que ofrecen 1.000 dólares a cada estadounidense nacido entre el 1 de enero de este año al 31 de diciembre de 2028. También se ofrece el “Pasaporte 250”, que es una versión limitada del aniversario de la independencia que incluye la imagen del presidente con el texto de la Declaración de la Independencia.El ejercito también tiene sus stands, con exhibición de tanques, cazas y un robot de rescate, mientras en las pantallas gigantes Tom Cruise sonríe en Top Gun. Hubo estados demócratas como Massachussets que no quisieron instalar sus pabellones.Quizás sea por la ola de calor o por el poco entusiasmo de tanto despliegue trumpista en una capital de inmensa mayoría demócrata, pero en la semana no hubo demasiado movimiento. Igualmente se esperaba que estos días lleguen invitados desde todo el país.Con los festejos, Trump busca retomar la iniciativa política en un momento de baja popularidad (57,8% de desaprobación de su gestión, según promedio de encuestas de RealClearPolling), empantanado en una guerra con Irán que no termina de definirse y con una inflación que no baja y altera el malhumor de los estadounidenses. Aunque no lo admita, este panorama preocupa al presidente, de cara a las elecciones legislativas de noviembre en las que corre el riesgo de perder una o las dos cámaras del Congreso.En un país profundamente dividido, desde su planificación los festejos estuvieron regados de disputas políticas. Originalmente la conmemoración debía ser coordinada por América 250, una comisión bipartidista creada por el Congreso en 2016 para organizar los eventos. Pero cuando volvió a la Casa Blanca, Trump creo por decreto una nueva organización que llamó Freedom 250 y con la que tomó el timón de los actos. Historiadores, legisladores demócratas y ex funcionarios protestaron porque dijeron que la celebración perdió el carácter nacional y bipartidista para ser un acto identificado con Trump y su agenda política. Algunos artistas que iban a participar cancelaron sus shows.Las ceremonias este sábado en Washington comienzan con un acto frente al edificio de los Archivos Nacionales y la recreación de la lectura de la Declaración de la Independencia. Poco antes del mediodía habrá un desfile militar que recorrerá la Constitution Avenue, con bandas militares, delegaciones de los 50 estados, carrozas y unidades históricas.A la 1 de la tarde comienza el programa en la Feria, donde la gente podrá desplazarse entre los diversos pabellones y presenciar espectáculos musicales. Pero uno de los shows más esperados serán los sobrevuelos militares, aproximadamente uno por hora. Según el programa se verán Blue Angels, Thunderbirds, F22, F35, B1, B2, B52 y aviones históricos.A las 5 de la tarde se abrirán los accesos al gran escenario ubicado cerca del monumento a Washington, donde habrá shows musicales a la espera del discurso del presidente Trump, que está previsto para cerca de las 10 de la noche.El cierre oficial de la celebración será cuando el jefe de la Casa Blanca termine su mensaje, con el que fue anunciado como el mayor espectáculo de fuegos artificiales organizado hasta ahora para un 4 de julio, acompañado de música en vivo y sobrevuelos finales. Los organizadores estiman que el show de fuegos se extenderá por unos 40 minutos, pero rezan para que la lluvia no les arruine la fiesta.