Julián Álvarez y Emilia Ferrero son de las parejas de la selección argentina más consolidadas. A pesar de no haber pasado el casamiento, llevan una convivencia de años y tienen un hijo en común que se volvió el bebé más tierno y observado de todos: Amadeo. Con un bajo perfil y una personalidad tranquila, ambos mantienen la intimidad y la resguardan en la tranquilidad de su hogar. Es por eso que, cuando abren las puertas, se vuelve una oportunidad para sus seguidores de conocer su día a día. La habitación que más llamó la atención fue la cocina, que mantiene una conexión directa con el resto de la casa y fue planificada para su comodidad y la de su chef privada.

Julián Álvarez, Emilia Ferrero y su hijo Amadeo

Julián Álvarez y Emilia Ferrero se unieron a varias de las tendencias que eligen los jugadores de fútbol al momento de decorar su casa. Pero también entienden que deben buscar la funcionalidad para ellos y para los que visitar el hogar. Es de público conocimiento que la pareja cuenta con Natali, una chef privada que se convirtió en una presencia clave dentro de la rutina. Con formación en nutrición deportiva y experiencia en la cocina de jugadores de élite, se volvió la "segunda dueña" de una cocina preparada para que ella se encuentre cómoda y el jugador y su novia puedan preparar sus platos favoritos.