Aunque el ajedrez produzca ahora más niños prodigio que nunca (por el entrenamiento intensivo con computadoras muy potentes), Faustino Oro es excepcional en grado sumo. Tras asombrar en el Maratón de casi 70 horas seguidas en Lima (Perú), el argentino, residente en España, disputa este viernes (16.30, Auditorio, en directo por internet) la primera semifinal del XXXIX Magistral Ciudad de León con el héroe local, Jaime Santos, vencedor de la edición de 2023. La otra semifinal (sábado) enfrentará al ganador de 2025, el vietnamita Quang Liem Le, con el austriaco de origen ruso Kiril Alexeyenko, sustituto de última hora del ruso Volodar Murzin, quien no logró el visado. Mientras varias calles de León lucen engalanadas con piezas gigantes de ajedrez (fabricadas con caucho reciclado por RMD), Oro desayuna con su madre, Romina, en el hotel, y no parece afectado por la diferencia de siete horas con Lima, donde ganó un duelo contra el gran maestro mexicano José Martínez Alcántara, dos torneos rápidos y 21 partidas simultáneas; pocos días antes también había brillado mucho en el Mundial Rápido por Clubes en Hong Kong (China), donde logró una serie de 9,5 puntos en diez partidas. Su energía es desbordante –“Dormir siete horas ya es más que suficiente para mí”, aseguró a EL PAÍS en la capital peruana-, y todo indica que por la tarde hará sufrir a Jaime Santos al menos tanto como el año pasado al pentacampeón del mundo Viswanathan Anand, quien sólo pudo imponerse en el desempate. En todo caso, Santos parte como favorito, por experiencia y categoría (es uno de los mejores españoles en la modalidad rápida, casi empatado con Alexéi Shírov y David Antón). Cada duelo consta de cuatro partidas de 20 minutos iniciales por jugador y diez segundos adicionales tras cada movimiento; en caso de empate (2-2), el tiempo se acelera: 5 minutos + 3 segundos. Aún no han pasado dos meses desde que Oro se convirtió en el segundo gran maestro más joven de la historia, al lograr el tercero y último de los resultados brillantes necesarios, en el abierto de Cerdeña (Italia). Pero en la actitud del argentino ante el tablero ya se ve un subidón de confianza: antes intuía que podía ganar a cualquiera -entre sus víctimas está incluso Magnus Carlsen, aunque en la modalidad bala, de un minuto por jugador-, pero ahora lo sabe. Por eso es poco arriesgado aventurar que Jaime Santos tendrá que emplearse muy a fondo en el imponente Auditorio de su ciudad natal.En el otro duelo, no hay duda alguna de que Le es un rival durísimo para cualquiera. Sí las hay sobre el estado de forma de Alexeyenko, cuyos resultados son grises desde que firmó un manifiesto contra la invasión de Ucrania, se mudó a Valencia y cambió la bandera rusa por la austriaca. Su gran potencial es indiscutible: campeón del mundo sub-10 en 2007 y sub-14 en 2011, logró clasificarse para el Torneo de Candidatos de 2020 en Yekaterimburgo (el interrumpido por la pandemia). Este jueves, en las clásicas simultáneas en la Universidad de León, derrotó a todos sus rivales (28), lo que no es usual en ese tipo de exhibiciones.