Córdoba quemó 874 mil hectáreas de vegetación natural entre 2004 y 2014, según un estudio satelital elaborado por un especialista del INTA y publicado por Ruido.org que compara la cobertura del suelo de la provincia en 2003 con su estado en 2024. De esa superficie, apenas el 3,5% se transformó en tierras agrícolas, ganaderas o forestales, un porcentaje bajo si se lo compara con el promedio nacional o con provincias del norte argentino, donde el fuego aparece asociado con mayor frecuencia a la expansión de la frontera productiva.
El trabajo, realizado por Nicolás Mari, técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), cruza dos fuentes satelitales: los registros de área quemada del sensor MODIS entre 2004 y 2014, y los mapas de cobertura y uso del suelo de MapBiomas Argentina para los años 2003 y 2024. La metodología, detallada en un anexo técnico al que tuvo acceso este medio, fija un desfase de diez años entre el cierre del período de incendios y la medición final, con el objetivo de captar transformaciones consolidadas y no respuestas transitorias del terreno, como el rebrote inmediato de la vegetación.
En el caso cordobés, la mitad de la superficie quemada mantuvo el mismo tipo de ecosistema natural que tenía antes del fuego. Un 13,7% (119.541 hectáreas) pasó a otro tipo de cobertura natural, una categoría que el propio estudio recomienda leer con cautela porque puede reflejar tanto degradación estructural como procesos de regeneración o simples diferencias de clasificación satelital entre años. Solo 30.574 hectáreas terminaron convertidas en suelo productivo.









