M+.- Hernán Gil Flores volvió a la vida sobre una camilla, con máscara de oxígeno y cargado por rescatistas de los cuerpos nacionales e internacionales, quienes trabajaron incansablemente durante 100 horas hasta que lograron sacarlo de entre los escombros de un edificio contiguo al centro comercial Galerías Playa Grande en La Guaira, Venezuela.Desde el doble terremoto del miércoles 24 de junio, Hernán acumuló más de 180 horas enterrado dentro de la caseta del estacionamiento, donde trabajaba como vigilante, proceso que fue seguido desde el lugar de los hechos por MILENIO.Su esposa, Gusbimar González, no perdió la fe en toda una semana. Desde que llegó al exterior del edificio, esperó; primero, para que se revisara el sitio y, tras confirmarse que su esposo sobrevivió, se mantuvo pendiente de los trabajos.Tienen dos hijos de ocho y diez años de edad. Hernán había pedido a los rescatistas que no le dijeran a su esposa que estaba vivo, consciente de que quizá no lograría salir.El rescate de Hernán: uno de los más complejos, aseguran brigadistasEl salvamento implicó una complejidad tal que los grupos presentes, incluido el equipo enviado por la Cruz Roja Mexicana, consideraron que era de los más difíciles que habían ejecutado. Con 140 toneladas de peso y el riesgo permanente de colapso, tuvieron que diseñar un plan y estrategias que fueron ajustando constantemente, mientras avanzaban poco a poco, para lograr un hueco que permitiera su extracción con vida.La noche del miércoles 1 de julio, los grupos de rescatistas avisaron que estaban por lograrlo. La gente se congregó y hasta se formó una valla humana para garantizar un pasillo hacia la ambulancia dispuesta en el sitio. Pero Hernán no salió.
Hernán Gil: historia de supervivencia tras el terremoto en La Guaira
Hernán, un guardia de seguridad que permaneció bajo escombros más de 100 horas, dio a La Guaira un impulso de esperanza para seguir los rescates.






