Milenio Internacional
Ciudad de México / 02.07.2026 09:49:00
Hernán Alberto Gil Flores, un guardia de seguridad de 43 años, se convirtió en uno de los rostros de esperanza tras los terremotos que devastaron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, luego de ser rescatado con vida después de permanecer ocho días atrapado bajo los escombros de un centro comercial en el estado de La Guaira.Gil Flores trabajaba como vigilante nocturno en el centro comercial Galerías Playa Grande, ubicado en la localidad de Catia La Mar, cuando los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 provocaron el colapso parcial del edificio. Al momento del derrumbe se encontraba en su caseta de vigilancia, cuya estructura resistió el impacto y creó un espacio que le permitió sobrevivir.De acuerdo con EFE, el vigilante permaneció atrapado bajo aproximadamente 140 toneladas de escombros hasta que equipos especializados detectaron señales de vida y establecieron contacto con él el domingo, cinco días después de los terremotos.Un mensaje que conmovió a los rescatistasUna vez que lograron comunicarse con él, Hernán hizo una petición que marcó a quienes participaron en el operativo."Cuando lo encontramos nos pidió que no le dijéramos a su esposa que estaba vivo por si acaso no lo lograba", declaró a The Associated Press (AP) Minyar Collado, integrante de la Cruz Roja de Costa Rica.Su esposa, Gusbimar González, permaneció durante días en las inmediaciones del edificio esperando noticias. La pareja tiene dos hijos, de 8 y 10 años."Fueron días de tristeza, dolor y desesperación porque no lo encontraba, pero cuando me enteré de que estaba vivo, ya vi un rayito de luz en la oscuridad", dijo González a AP.Más de 100 horas de rescate






