En su primera rueda de prensa con preguntas de los periodistas desde que fue nombrada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez defendió la respuesta de las fuerzas del orden y rescate del Estado venezolano tras el doble terremoto, y denunció una falsa narrativa mediática.Tan grave ha sido la desinformación sobre la catástrofe que el gobierno decidió militarizar la zona cero del desastre en La Guaira “porque no podíamos permitir que laboratorios mediáticos y matrices mediáticas creados para perturbar y generar el caos imposibilitaran las labores de búsqueda y rescate”, según afirmó la presidenta venezolana el jueves. La mayoría de los grandes medios han coincidido en denunciar la ausencia de efectivos de la Guardia Nacional y equipos de rescate estatales venezolanos, sobre todo en los dos primeros días tras el devastador doble terremoto. Así mismo, cientos de víctimas y sus familiares han sido citados expresando indignación por la insuficiente presencia de personal y máquinas de desescombro.Lee tambiénEn algunos casos, los medios incluso han dado por cierta la narrativa defendida por la oposición radical venezolana de que el Gobierno ha obstaculizado intencionadamente a los equipos de rescate o cerrado el espacio aéreo con el fin de que equipos de apoyo internacionales no lleguen desde el extranjero. La presidenta venezolana contraatacó en su comparecencia ante la prensa internacional: “Nuestras autoridades inmediatamente se desplegaron”, aseguró. En las primeras 24 horas tras el doble seísmo llegaron 4.000 funcionarios a La Guaira, según los datos oficiales, y a las 48 horas, 11.000 más a la zona de desastre. Casi 20.000 policías y guardias nacionales participan en el rescate y desescombroEsto no fue una tarea fácil, ya que el aeropuerto de Caracas había sido gravemente dañado en el seísmo, a la vez que casi todos los controladores aéreos que vivían en La Guaira no pudieron acudir al trabajo. Los equipos de rescate de otras partes de Venezuela tuvieron que volar a Valencia (Carabobo) o Maracay (Aragua). “Traer rescatistas del estado de Mérida, por ejemplo, del estado de Zulia, requiere horas”, afirmó Rodríguez. En estos momentos, casi 20.000 policías y guardias nacionales participan en las operaciones de desescombro, apuntó la presidenta interina. Los comentarios de Rodríguez pueden ser un indicio de la hipersensibilidad del Gobierno, cuya propia política de comunicación sobre el terremoto ha sido criticada. Pero hay motivos para pensar que Rodríguez acierta en su denuncia de la instrumentalización del terremoto por parte de políticos y medios que quieren desestabilizar al Gobierno. Lee tambiénTodo testimonio periodístico es selectivo en una catástrofe y es imposible averiguar con certitud si las críticas al Gobierno son justificadas o no. Pero los integrantes de las Fuerzas Armadas Bolivarianas Nacionales, entrevistadas por La Vanguardia, ofrecieron explicaciones distintas a la narrativa dominante.Ante la magnitud del desastre, con 185 edificios colapsados en La Guaira, no era posible acudir a todos los lugares de emergencia. Un capitán treintañero de la Guardia Nacional que vigilaba delante de un edificio colapsado en Caracas, dijo: “En La Guaira ha sido diferente que en Caracas; ha habido protestas en La Guaira porque no podemos atender a todos y la gente piensa que se está ayudando un edificio y no otro”.Ha habido protestas en La Guaira porque no podemos atender a todosCapitán de la Guardia NacionalRespecto a la decisión de restringir el acceso a La Guaira, el mismo militar venezolano dijo: “Hay gente que quiere entrar a robar y a veces es difícil diferenciar entre quien quiere ayudar y quien quiere robar”. En la ola de indignación por el control del acceso a La Guaira, pocos informes mediáticos se han detenido en el hecho de que solo ha habido un pequeño saqueo.El objetivo de la narrativa mediática es demostrar que “el Estado venezolano ha sido incapaz de afrontar la emergencia”, afirma Clodovaldo Hernández, escritor radicado en Caracas. Para hacerlo, “soslayan un dato fundamental: la dimensión de la catástrofe”. Dado el grado de devastación, “afirmar que era viable atender a cada una de las situaciones específicas es (...) una canallada”. Hernández denuncia, al igual que Rodríguez, la existencia de “laboratorios de guerra cognitiva” que, según el escritor, “crearon una narrativa paralela: se estaba impidiendo el acceso de la ayuda a La Guaira por razones de mera crueldad”.Lee tambiénMuchos vecinos de La Guaira no critican la actuación de las fuerzas de seguridad. Pero, como el perro que menea la cola, eso no es noticia. “El ejército está haciendo su trabajo”, asegura Norma Flores, vecina de La Guaira, que quedó atrapada cuando su vivienda se desplomó y fue rescatada por los vecinos que habían estado en el centro de solicitud de permiso para visitar La Guaira. “Hay mucha desinformación y noticias falsas”, concluye. La voz quebradaRodríguez padece una “afección de salud”Delcy Rodríguez reveló también que tiene problemas de salud, de los que no dio detalles, aunque aseguró que eso no le impedirá lidiar con la catástrofe. “Ahora mismo tengo un dolor interno muy profundo y la voz quebrada porque tengo una afección de salud”, dijo la presidenta interina en una rueda de prensa en Caracas.Sin embargo, Rodríguez añadió: “La verdad es que mi dolor interno o mi afección de salud prefiero convertirla en acción para ayudar y trabajar sin descanso mañana, tarde, noche, madrugada, por Venezuela, por nuestro país y por nuestro pueblo”.