El Vaticano anunció ayer la excomunión de altos clérigos de una secta católica ultraconservadora, así como de cualquier feligrés que permanezca leal al grupo, que afirma contar con cientos de miles de seguidores, principalmente en Estados Unidos y Europa, lo que ha desencadenado el cisma más grave en décadas dentro de la mayor confesión cristiana del mundo. El papa León XIV había suplicado directamente a la secta, la Sociedad de San Pío X (FSSPX), que no consagrara a cuatro obispos renegados y tradicionalistas sin la bendición del Vaticano, medida que, según el derecho canónico, conlleva la pena de excomunión automática. En un extraordinario acto de desafío, el grupo siguió adelante el miércoles.

Ayer por la mañana, el Vaticano anunció las excomuniones, lo que puso de manifiesto los límites de la disposición de León XIII a ceder ante los tradicionalistas que rechazan las enseñanzas modernas de la Iglesia. El comunicado del Vaticano, emitido por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del poderoso Dicasterio de la Doctrina de la Fe, incluía una severa advertencia a los sacerdotes y feligreses vinculados a la sociedad. “En lo que respecta a los fieles laicos, aquellos que se unan formalmente a la Sociedad Sacerdotal de San Pío X… deben ser considerados cismáticos y excomulgados”, declaró Fernández en una carta publicada ayer.