Se cumplen seis meses del ataque de Estados Unidos a Venezuela. Entre la noche del 2 y la madrugada del 3 de enero de este año, Washington llevó a cabo una operación militar con el objetivo de secuestrar al presidente Nicolás Maduro. Es lo que lograron los miembros de la Delta Force en un operativo enormemente eficaz que había sido planificado durante meses. EEUU no tuvo bajas, pero en Venezuela murieron un centenar de personas.Fue una operación militar relámpago (duró media hora) por tierra, mar y aire. Los objetivos militares incluyeron la Base Aérea de La Carlota, la Base Aérea de Charallave y el aeropuerto de Higuerote (Miranda), el Comando de la Milicia Bolivariana, el Fuerte Guaicaipuro y el Fuerte Tiuna (Caracas), y el puerto de La Guaira y la base naval Meseta de Mamo (Vargas). También fue atacado el Cerro El Volcán, donde se encontraban antenas de comunicación de uso militar.Durante la incursión, Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados, y a continuación trasladados a Nueva York. El presidente estadounidense, Donald Trump, publicó una foto del dirigente venezolano a bordo del buque USS Iwo Jima. En EEUU, la pareja enfrenta imputaciones por narcoterrorismo y tráfico de drogas, acusaciones que datan de 2020.En el momento en que Trump dio luz verde a la "Operación Resolución Absoluta", 150 aeronaves despegaron desde una veintena de bases terrestres y navales. Hubo aviones F-22, F-35 y F-18, aviones de alerta temprana E-2 o bombarderos estratégicos B-1, así como otras aeronaves de soporte y drones pilotados en remoto.La guerra electrónica neutralizó la capacidad de mando y control de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. El ataque al complejo de antenas de comunicaciones en el cerro El Volcán dejó incomunicados a los mandos y unidades con despliegue en el área metropolitana de Caracas. El ataque en La Carlota dejó destruido al menos un sistema antiaéreo de medio alcance.La Delta Force llegó a Caracas en helicópteros MH-60L DAP y MH-47G, y lo hizo sin problemas por el "apagón" causado previamente. A las 02:01 de la madrugada en Venezuela descendieron al complejo militar del Fuerte Tiuna. A las 03:30 capturaron a Maduro y a su esposa antes que pudieran refugiarse en su búnker. A las 04:31 aterrizaron en el USS Iwo Jima.Ningún miembro de la Delta Force falleció en el ataque, pero sí hubo muertos del lado venezolano. Oficialmente, perdieron la vida 32 militares y agentes de seguridad cubanos, 47 militares venezolanos y al menos 2 civiles.Delcy presidenta y Maduro, en un cárcel de BrooklynTras la captura del presidente, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela determinó que Delcy Rodríguez asumiera funciones como "presidenta encargada". Todo indica que hubo complicidad y que funcionarios venezolanos facilitaron la entrega de Maduro.El 5 de enero, el expresidente y su esposa fueron procesados ante un tribunal federal de Manhattan. "Soy el presidente de Venezuela, me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas", declaró Maduro. Ambos se declararon inocentes de los cargos de los que les acusa EEUU.Seis meses después, Maduro y su esposa se encuentran en medio de un juicio en el tribunal de Manhattan por cargos de narcoterrorismo, importación de cocaína y armas y posesión de armas. Ambos siguen encarcelados en un centro de detención de Brooklyn donde esperan la próxima audiencia, programada para el 22 de julio.Las familias de cinco jóvenes asesinados en Venezuela acaban de demandar al expresidente ante un tribunal estadounidense. Le acusan de ordenar ejecuciones extrajudiciales. Según The New York Times, la demanda recoge que hasta 1.300 personas fueron asesinadas de esta forma como parte de una estrategia de lucha contra la delincuencia. Las FAES que se disolvieron en 2021 tras las denuncias de abusos contra los derechos humanos, entre ellas las de las Naciones Unidas.Petróleo "estadounidense" pero sin cambios democráticosHoy, Venezuela no es un país soberano, es una nación bajo el control de Washington, aunque sea en la distancia. Eso afecta al que fue el verdadero objetivo de Trump: el petróleo. Tras el secuestro de Maduro, EEUU relajó sanciones sobre Venezuela y, solo un mes después, las ventas de crudo entre ambos países habían alcanzado mil millones de dólares.La embajada de EEUU en Caracas fue reabierta después de siete años de ruptura de relaciones diplomáticas. La intervención de Washington facilitó la firma de nuevos acuerdos petroleros y propició el retorno de Venezuela a organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, las cifras macroeconómicas siguen sin mejorar, ni tampoco, por supuesto, las micro, las de la vida diaria de los venezolanos.La moneda se ha depreciado un 45% y el país acumulaba una inflación del 90% al cierre del primer cuatrimestre de 2026. En abril, el nuevo/viejo gobierno de Delcy Rodríguez anunció cambios en salarios y pensiones. Fijó los ingresos de los trabajadores activos en 240 dólares y los de los pensionistas en 70. Pero con ese llega para muy poco porque el gasto básico alimentario ya supera los 700 dólares al mes.Elecciones sin fecha y ahora un terremotoLa Asamblea Nacional de Venezuela aprobó Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, iniciando el proceso de liberación de varios presos políticos. Pero en abril Delcy Rodríguez anunció el fin de la aplicación de la ley. Aunque en menor medida, el sistema represivo en el país sigue funcionando.El debate sobre el retorno a una legalidad democrática no prospera. La oposición, liderada por María Corina Machado y Edmundo González, ha propuesto al gobierno una mesa de negociación política, con la mediación de EEUU, para poder celebrar unas creíbles elecciones presidenciales. La presidenta Delcy elude poner plazos.A todas luces, los cambios realizados se ven insuficientes, pero no parece que la Casa Blanca esté presionando para que las cosas cambien más y a mayor velocidad. La suerte de Venezuela no ha cambiado, como demuestra el doble terremoto del pasado día 24. La cifra de muertos tras los seismos alcanza ya los 2.300.