OpiniónLa capacidad de escribir diferenció dos corrientes de desarrollo en la civilización humana; el antropólogo Jack Goody lo llamó “la gran división”.02.07.2026 22:01 Actualizado: 02.07.2026 22:01 La semana pasada hablé de la escritura, el invento de mayor impacto en la historia de la humanidad. Dije algo sobre el origen evolutivo del lenguaje y el surgimiento de sistemas de escritura, inicialmente dedicados a hacer inventarios, pero que lentamente introdujeron relatos y pensamientos abstractos. Finalmente describí el nacimiento de los alfabetos, que simplificaron la escritura y la lectura con letras que representan los sonidos de las palabras como se pronuncian.La escritura usando alfabetos (también hay un par en las que los signos representan palabras completas) aceleró en forma extraordinaria la producción y la acumulación organizada de conocimiento. Durante milenios, solo una minoría supo leer y escribir (a principios del siglo XIX, apenas el 10 %; hoy, más del 90 % de las personas en el mundo), pero el conocimiento y la sabiduría se compilaron en rollos y libros, utilizados por esa pequeña minoría, y esperando el momento en que se necesitaran para el bien común.Sabemos con certeza cómo fueron las normas morales en tiempos de Hammurabi (hace 3.800 años), o poco después en Canaán (hace 3.200), porque se escribieron, en códigos y en la Biblia. De otras civilizaciones solo podemos deducir algunos hechos a partir de indicios arqueológicos.La capacidad de escribir diferenció dos corrientes de desarrollo en la civilización humana; el antropólogo Jack Goody lo llamó “la gran división”. Las sociedades letradas lograron acumular saber, construyeron pensamiento abstracto y complejo, códigos legales sofisticados, una extensa creación literaria, artística y musical y finalmente una ciencia moderna que solo puede existir gracias a un sistema de registro que le permite ser no ambigua, acumulativa y autocorrectiva.La tradición oral, en cambio, se deforma en el tiempo. Sus historias son difusas, con versiones a veces contradictorias entre comunidades distintas que tienen un origen común. Construyen mitos que son interesantes objetos de estudio por lo que revelan sobre la gente que los imaginó, pero que no constituyen conocimientos ni explicaciones sólidas del mundo.Hoy, con las redes hay una nueva corriente de comunicación. Es letrada porque usa alfabeto y textos escritos y se difunde. Pero, sus mensajes desaparecen rápidamente.Las sociedades con tradición oral reconocieron esa debilidad. Por eso acudieron a estrategias mnemotécnicas: las oraciones religiosas se cantan, los relatos epopéyicos son poemas; tanto la melodía como el ritmo y la rima limitan algo la deformación de los textos, pero no la eliminan. La acumulación progresiva de conocimientos se les hizo imposible.La historia muestra que las sociedades letradas avanzaron, se hicieron ricas y poderosas, construyeron ciencia, tecnología y bienestar, mientras que las orales se estancaron por siglos. Por supuesto, hay teóricos que opinan diferente.Esporádicamente los mitos ancestrales se ponen de moda, otorgándoles ‘superioridad moral’. Sin embargo, con los nudos codificados del Quipu inca se pudo haber hecho una aritmética elemental, pero nunca se podría llegar a los cálculos cuánticos, tan citados por nuestro mandatario.Hoy, con las redes hay una nueva corriente de comunicación. Es letrada porque usa alfabeto y textos escritos (más o menos gramaticales) y se difunde, a veces viralmente. Pero sus mensajes desaparecen rápidamente, ahogados en océanos de millones de otros mensajes. Eso hace a las redes sociales tan fluidas, difusas y efímeras como la oralidad. En unas ‘nubes’ quedan registrados mensajes que no sirven, porque nadie los encontrará.La inteligencia artificial se ha ensalzado y criticado por múltiples razones. Me atrevo a postular otra: surgió a tiempo como instrumento salvador, capaz de manejar ese mar de información amorfa. Su análisis de la megadata le permitirá rescatar lo importante: encontrar agujas de conocimiento letrado en el gran pajar de la oralidad. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
El mayor invento de la humanidad (II)
La capacidad de escribir diferenció dos corrientes de desarrollo en la civilización humana; el antropólogo Jack Goody lo llamó “la gran división”.








