California puso en marcha una de las nuevas restricciones sobre armas más debatidas de los últimos meses. Desde este mes, la ley AB 1127 prohíbe que los comercios con licencia vendan determinadas pistolas semiautomáticas, entre ellas las conocidas como tipo Glock. Apenas comenzó a regir la medida, la administración del presidente Donald Trump presentó una demanda federal para intentar bloquear su aplicación.La acción judicial se presentó en un tribunal federal de Los Ángeles el mismo día en que la legislación entró en vigor. Además de cuestionar la nueva prohibición sobre la venta de estas armas, el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó que también se suspenda la aplicación del Registro de Armas Cortas de California, un listado que limita cuáles armas pueden comercializarse legalmente en el estado.La ley AB 1127 fue firmada previamente por el gobernador Gavin Newsom como parte de la política estatal de control de armas. La norma restringe la venta, oferta, intercambio, entrega o transferencia comercial de determinadas pistolas semiautomáticas cuyo diseño permite una conversión rápida en armas automáticas mediante modificaciones ilegales.Aunque el texto no menciona de forma expresa a Glock, numerosos modelos de esa marca y otros con un mecanismo similar quedan alcanzados por la prohibición. El principal argumento de la legislación apunta a que esas pistolas pueden modificarse con facilidad mediante un dispositivo conocido como "Glock Switch", una pequeña pieza que incluso puede fabricarse con impresoras 3D y que convierte un arma semiautomática en una automática. Ese accesorio ya era ilegal en Estados Unidos antes de la aprobación de la ley.La normativa, sin embargo, no impide que quienes ya poseen una de estas pistolas continúen con su propiedad. Tampoco prohíbe las transferencias entre particulares, según informó NBC Los Angeles. La restricción alcanza únicamente las ventas realizadas por comerciantes autorizados.Por qué la administración de Trump realizó una demanda a la prohibición de NewsomLa administración Trump sostiene que la legislación vulnera derechos constitucionales. En la demanda, el Departamento de Justicia afirma que tanto la prohibición sobre las pistolas tipo Glock como el Registro de Armas Cortas violan la Segunda Enmienda, que protege el derecho de los ciudadanos a portar armas.El gobierno federal también cita decisiones recientes de la Corte Suprema de Estados Unidos, que reafirmó que la Segunda y la Decimocuarta Enmienda protegen el derecho a portar armas de fuego para la defensa personal y establecen límites a la capacidad de los estados para prohibir armas de uso común."La Segunda Enmienda es un derecho sagrado que pertenece a todos los estadounidenses, incluso a los residentes de California", expresó el fiscal general interino Todd Blanche en un comunicado, según informó NBC Los Angeles. El funcionario aseguró que California no puede prohibir "el tipo de pistola más popular en Estados Unidos" y afirmó que el Departamento de Justicia buscará proteger los derechos de los propietarios de armas que respetan la ley.En la misma línea, la fiscal adjunta Harmeet Dhillon señaló que la División de Derechos Civiles actuará contra las regulaciones estatales que considere incompatibles con la Constitución. Según explicó, la demanda forma parte de la estrategia del gobierno para defender el derecho a portar armas frente a restricciones que considera inconstitucionales.Con la entrada en vigor de la AB 1127 y el inicio de esta batalla judicial, el debate sobre el control de armas vuelve a instalarse en el centro de la agenda política de Estados Unidos. Ahora será un tribunal federal el que deberá resolver si California puede mantener la prohibición sobre la venta comercial de estas pistolas o si la norma contradice las garantías reconocidas por la Segunda Enmienda.