Donald Trump vuelve a la carga contra el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom. El presidente de Estados Unidos ha firmado este jueves en la Casa Blanca una polémica resolución con la que pretende anular el veto de California a la venta de ciertos vehículos de combustión a partir de 2035. La capacidad de vetar una norma estatal como esa desde Washington no está clara, pero el presidente ha elegido un momento en que está enfrentado al gobernador de California por el envío de tropas con motivo de las protestas de Los Ángeles contra su política migratoria.

Trump ha aprovechado para repetir media docena de veces, como viene haciendo los últimos días contra toda evidencia, que Los Ángeles estaría reducido a cenizas si no hubiera enviado a las tropas. El republicano acostumbra a inventarse un bulo y a repetirlo una y otra vez, dándolo como un hecho, para intentar que cale. Otra de las afirmaciones en que ha insistido sin fundamento, de nuevo este jueves, es que los disturbios de Los Ángeles están protagonizados por profesionales a sueldo.

En realidad, las protestas de Los Ángeles han estado muy localizadas en pequeños puntos de la inmensa ciudad, la Guardia Nacional y los marines han tenido un papel marginal en la represión de las mismas y el envío de las tropas ha exacerbado los ánimos, agravando aparentemente el problema. Este mismo miércoles está prevista una vista en la demanda que ha presentado Newsom contra el envío de militares, que considera un abuso de poder ilegal.