Mundial 2026 f�tbolOyarzabal celebra uno de sus goles, en Los �ngeles.EFEActualizado Jueves,

julio

23:17Espa�a tiene un delantero invisible porque no tiene un Haaland, un Mbapp�, un Harry Kane. Un delantero que se mueve en los dominios del nueve pero no es un nueve al uso, y eso le permite aparecer y desaparecer, como en el gol que defini� el t�tulo de la Eurocopa ante Inglaterra. Ahora que esta Espa�a mejora su versi�n y avanza, gracias a sus goles, dos m�s, la importancia de Oyarzabal aumenta en un contexto de mayor competitividad, por el nivel de los rivales. La selecci�n tiene la capacidad de conservar el bal�n y ser dominante, pero el Mundial se gana en las �reas.La propia permanece impoluta, con Laporte y Cubars� firmes y fijos, a la espera de que lleguen los miuras. La ajena la habita Oyarzabal, siempre en movimiento, pero la pisan muchos futbolistas cuando la selecci�n ataca, y eso es un padecimiento para los rivales. No s�lo lo hacen Lamine Yamal o Dani Olmo, tambi�n Cucurella o hasta Pedro Porro, autor de un gol hist�rico para el lateral de Don Benito, que encontr� libre el lugar del nueve del que se apart� Oyarzabal y con �l uno de los centrales. Esa es parte del trabajo invisible.Las lesiones de V�ctor Mu�oz y Nico Williams hacen m�s necesarias esas incorporaciones en ataque, sean desde la titularidad, como fue el caso de Baena, o el banquillo, con Mikel Merino y Ferran Torres. El �ltimo no ha encontrado el nivel mostrado en el Bar�a, justo lo contrario de lo que le sucede a Dani Olmo, mucho mejor en el ecosistema de la selecci�n, o el propio Baena, de la mediocridad en el Atl�tico a un protagonismo inesperado con Espa�a.Es muy posible que los extremos lesionados, o alguno de ellos, est�n disponibles para los octavos, pero no ser� en su plenitud, y hay puestos donde s�lo se puede jugar de una forma, salvo si eres Lamine Yamal, porque un porcentaje alto del barcelonista es ya diferencial.A Lamine se le observ� hiperactivo, ansioso, pese a que se enfrentaba a uno de los mejores futbolistas de Austria como es Laimer. Busc� su gol con ah�nco y se sent� en el banco con una sensaci�n agridulce. Quiere ganar pero quiere m�s. Quiere el Mundial y quiere la gloria individual en un torneo en el que las grandes 'primadonas' ya han aparecido, desde Messi a Mbapp�, Haaland o Kane. Lamine abri� el marcador ante Arabia, pero necesita m�s para verse en ese grupo. Ese apetito es un tesoro para Espa�a, porque le llevar� a los duelos imposibles que son los duelos ganadores. En ese grupo se ha metido Oyarzabal sin que nadie lo viera, ni siquiera la FIFA que dio el MVP a Lamine. Como en el �rea.