Cuidar un árbol frutal durante meses y descubrir que la fruta desaparece justo cuando empieza a madurar es una de las frustraciones más comunes entre jardineros. Detrás de ese problema suele haber un visitante que pasa desapercibido hasta que el daño ya está hecho.Las ardillas combinan una capacidad notable para detectar fuentes de alimento con una agilidad que les permite moverse entre ramas, cercos y estructuras cercanas sin demasiado esfuerzo. Eso las convierte en un problema difícil de resolver con medidas simples.Quienes buscan proteger su cosecha suelen trabajar en dos direcciones: dificultar el acceso físico al árbol y reducir los elementos que hacen el entorno más atractivo para estos animales.Las medidas más efectivas para proteger los árboles frutalesSegún una guía de extensión de Colorado State University sobre daños causados por ardillas, estos animales pueden provocar pérdidas importantes en árboles frutales porque consumen la fruta y suelen regresar a los lugares donde encuentran alimento con facilidad. Por eso, impedir su acceso a los árboles suele ser una de las estrategias más efectivas a largo plazo.Los especialistas suelen recomendar combinar varias estrategias en lugar de depender de una única solución.Deflectores metálicos en el tronco: crean una superficie difícil de escalar y pueden reducir las posibilidades de que las ardillas lleguen a la copa del árbol.Redes o mallas de protección: forman una barrera física alrededor de los frutos y ayudan a impedir el acceso cuando la cosecha comienza a madurar.Aspersores activados por movimiento: liberan un chorro de agua al detectar animales cerca del árbol, lo que puede desalentarlos a permanecer en la zona.Poda de ramas cercanas: eliminar conexiones con cercos, postes o árboles vecinos dificulta que las ardillas utilicen esos accesos para desplazarse.Mayor separación entre árboles: cuando las copas no se tocan, resulta más complicado que estos animales se muevan de un ejemplar a otro sin bajar al suelo.Qué olores ayudan a mantenerlas alejadas Además de las barreras físicas, algunas personas recurren a repelentes naturales para intentar reducir la presencia de ardillas cerca de los árboles frutales. Estos métodos suelen utilizarse como complemento y no siempre ofrecen los mismos resultados en todos los jardines.Entre los aromas que con frecuencia se mencionan como desagradables para estos animales aparecen la menta, el ajo, el clavo de olor, el vinagre y los posos de café. También hay quienes plantan especies aromáticas como caléndulas o capuchinas alrededor del huerto con el mismo objetivo.Sin embargo, el efecto de estos recursos suele ser temporal. La lluvia, el viento y el paso de los días pueden disminuir la intensidad de los olores, por lo que es necesario renovarlos periódicamente para mantener su presencia en la zona.Más allá de los métodos de protección, una práctica que muchos jardineros consideran fundamental es mantener limpio el entorno del árbol, es decir, retirar los frutos que se acumulan en el suelo y controlar regularmente el estado de la cosecha. La fruta caída o dañada representa una fuente de alimento fácil que puede atraer a las ardillas y alentarlas a regresar una y otra vez.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOFrutas y verdurasPlantas y jardineríaPoda de árbolesPrevención
Cómo mantener a las ardillas alejadas de los árboles frutales para proteger tu cosecha
Cuando la fruta comienza a madurar, las ardillas pueden convertirse en un problema para quienes tienen árboles frutales en casa.








