La Policía Nacional ha desmantelado una plantación de más de 1.000 plantas de marihuana en una finca en Malagón, Ciudad Real, donde se han encontrado con una imagen insólita. Entre las plantas, que estaban en distintos puntos de crecimiento, han hallado tres ejemplares de walabíes, una especie similar al canguro y originaria de Australia. Además de los tres marsupiales, los agentes han encontrado a 14 perros, tres terneros y dos corzos, que estaban en pésimas condiciones. Según la investigación, en la finca se encontraron cadáveres de animales, entre los cuales había más de cien pollos, que servían para alimentar a los perros.Todo comenzó cuando la Policía recibió indicios que apuntaban a la existencia de un posible cultivo de cannabis en la zona, lo que llevó a hacer unas primeras comprobaciones en los alrededores de la finca. Aquella primera investigación sirvió para localizar la ubicación exacta de la parcela y comprobar que albergaba varias plantaciones activas y unas construcciones que podían ocultar cultivos de interior.Con toda esta información, y tras recibir la autorización judicial, la Policía organizó un operativo para registrar el interior de la finca el pasado martes, y al entrar, los agentes se encontraron con un “panorama insólito”. Hallaron a decenas de animales en “lamentables condiciones higiénico-sanitarias”, según apuntan en una nota de prensa. En la zona de jardín que utilizaban los dos detenidos y sus hijos menores de edad, fue donde los agentes encontraron a los tres walabíes. A ellos se sumaban los dos corzos, tres terneros y catorce perros (11 galgos y 3 teckels) que estaban encerrados en una zona anexa.Al comprobar el estado en el que se encontraban, los agentes avisaron a los servicios veterinarios de la Diputación Provincial de Ciudad Real, quienes realizaron una valoración de las instalaciones y del estado de cada uno de los animales, y ofrecieron una primera asistencia. Tras esto, pasaron a disposición de la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Castilla-La Mancha, que gestionó la acogida inmediata para los animales: los 14 perros se trasladaron a la protectora de animales de Malagón, los corzos a la granja cinegética de Almodóvar del Campo y los walabíes al parque zoológico y botánico “Koki” de Toledo. Uno de los propietarios del zoológico admite que los animales llegaron en un buen estado, y que ahora están cumpliendo con el tiempo de cuarentena protocolario para estos casos. Además, cuenta por llamada telefónica que los marsupiales encontrados son walabíes de Bennet, una de las especies más comercializadas previo a la ley de protección animal, y que podía comprarse por alrededor de 2.000 euros cuando estaba en el mercado hace años. Es desconocido como llegaron estas tres hembras―dos adultas y una cría―a Ciudad Real, ya que no tenían microchip, aunque éste ya ha sido implantado por los trabajadores del zoológico. Uno de los trabajadores estuvo en la finca ayudando a rescatar a los canguros y pude ver el cadáver de lo que parecía un macho de esa misma especie, lo que, a su juicio, explicaría que exista la cría. Ahora convivirán en el zoológico toledano junto a un grupo de su especie que ya estaba allí.En la finca había siete construcciones dedicadas al cultivo de marihuana: cuatro plantaciones exteriores, dos estancias para cultivo interior y una plantación subterránea de 200 metros cuadrados, que se encontraba inactiva en ese momento porque había sufrido una inundación. Recibían el suministro eléctrico por varios enganches ilegales que, según ha estimado la investigación, pueden haber servido para estafar alrededor de 10.000 euros en gastos de electricidad.Los detenidos controlaban todo el proceso de producción de la droga desde la siembra hasta el procesamiento final, por lo que disponían de semilleros y cultivos en diferentes fases de crecimiento, así como de un secadero y una peladora de cogollos. En total, se han intervenido 841 plantas cuyo peso aproximado es de 50 kilos, además de 150 plantas secas, 6.640 euros en efectivo, un arma de aire comprimido modificada para usar munición del calibre 0.36 y una pistola detonadora. A los dos detenidos se les imputa por cinco delitos: contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, tenencia ilícita de armas, delito contra la flora y la fauna, así como un delito de maltrato animal.Narcos con animalesNo es la primera vez que la Policía Nacional encuentra animales exóticos durante operaciones contra el narcotráfico. El año pasado, agentes de la Guardia Civil detuvieron a 14 personas por su presunta pertenencia a una organización criminal y por delito de tráfico de drogas en la Sierra Morena de Sevilla, en una operación en la que los agentes se han incautado de un caimán que era usado como mascota. Asimismo, en el año 201 la Policía detuvo a una pareja en Alicante e incautó una gran cantidad de armas, cocaína y marihuana. En el chalet en el que se realizó la operación, la pareja tenía a un tigre albino, que vivía enjaulado en una piscina y que utilizaban como trofeo. Se trataba de uno de los 20 ejemplares que existían en el mundo en ese momento.